El miedo vuelve al turismo en Egipto

Una playa de la ciudad de Hurgada, en Egipto.

El miedo vuelve al turismo en Egipto

Los ataques de la semana pasada en Hurgada sacuden de nuevo un mercado que empezaba a resurgir tras años marcado por atentados contra turistas

Fernando Moldenhauer (EFE)

EL CAIRO

17/07/2017 - 17:59h

Un nuevo ataque perpetrado contra turistas en Hurgada (sur), en el que murieron el viernes dos mujeres de nacionalidad alemana y otras cuatro resultaron heridas, vuelve a amenazar este sector vital para Egipto, que ya se encuentra en crisis por la sombra del terrorismo y la inestabilidad política. "Si resulta ser, como parece, un incidente aislado, no creo que afecte al turismo en Egipto", dice Mustafa Kamel, profesor de ciencias políticas en la Universidad de El Cairo. "Sólo ayer 1.600 turistas alemanes llegaron a Hurgada", tranquiliza.

Sin embargo, Kamel destaca que si hay nuevos ataques sí que podría darse un retroceso en la afluencia de turistas, a pesar de las halagüeñas expectativas para 2017, tras registrarse un incremento del 51% en las llegadas de visitantes en el primer cuatrimestre de este año, según datos oficiales. El sector -que representaba en torno al 11% del PIB y la cuarta parte de las divisas que entraban en el país antes de 2011- se vio muy afectado por la inestabilidad política que siguió a la primavera árabe.

En 2011, Egipto registró 9,8 millones de visitantes, después de haber alcanzando la cifra récord de 14,7 millones y 12.500 millones de dólares de ingresos el año antes de la revolución, según la Agencia Estatal de Estadísticas, Capmas. Después de años de altibajos debido a las crisis políticas y brotes de violencia en las calles egipcias, el turismo quedó herido de muerte después del atentado terrorista contra un avión de turistas rusos en octubre de 2015, en el que murieron sus 224 ocupantes y que fue reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Los turistas rusos eran el principal grupo de visitantes de Egipto: representan el 33%

Tras el incidente, Rusia prohibió los vuelos a Egipto -veto aún en vigor-, mientras que el Reino Unido y Alemania suspendieron los viajes a la localidad de Sharm el Sheij, a orillas del mar Rojo, de donde había salido el avión con explosivos a bordo. Los turistas rusos eran el primer grupo de visitantes y representaron en 2014 el 33% del total de los que acudieron a Egipto (3.250.000) y alrededor del 34% de los ingresos del sector, según datos de la Agencia Egipcia para Activar el Turismo.

Junto a la caída de la inversión extranjera, la marcha de los turistas rusos hizo que el sector del turismo registrara sus números más bajos y exacerbó la crisis económica y de divisas en la que había entrado el país en 2011.

Actualmente, Egipto espera que las autoridades rusas den el visto bueno a las nuevas medidas de seguridad aeroportuarias y levanten por fin el veto, algo que podría producirse "muy pronto, ya que la comisión rusa está muy satisfecha con el nivel de seguridad logrado", afirma a una fuente del Ministerio Egipcio de Turismo. Si bien la gran mayoría de los esperados turistas rusos se decantan por las paradisiacas playas del Sinaí para pasar sus vacaciones, podrían cambiar de destino por la inseguridad, incluso si su Gobierno les permitiera de nuevo viajar a Egipto.

En los pasados meses se han registrado varios ataques de envergadura contra la minoría cristiana copta -todos ellos reivindicados por el EI- y a raíz de ello fue declarado el estado de emergencia en todo el país el pasado abril. Además, son frecuentes los ataques contra las fuerzas de seguridad, no sólo en el Sinaí, sino también en la capital, donde ayer mismo cinco policías perdieron la vida en un atentado al sur de El Cairo.

Sin embargo, no se había registrado un ataque contra turistas desde que en enero de 2016 dos terroristas simpatizantes del EI irrumpieran en otro hotel de Hurgada y e hirieran a puñaladas a tres personas en un ataque muy similar al del viernes.