Así serán los aeropuertos del futuro

Dubái proyecta un tipo de aeropuerto del futuro que no tendrá nada que ver con los actuales.

Así serán los aeropuertos del futuro

Los avances en seguridad y transporte cambiarán radicalmente la configuración de los aeropuertos en el futuro

Equipo Cerodosbé

BARCELONA

29/10/2017 - 04:55h

¿Es posible soñar? ¿Por qué no imaginar que para volar no hace falta llevar el equipaje, ni esperar largos minutos u horas para facturar, esperar el turno para pasar por el arco de detector de metales y caminar, caminar y caminar hasta la puerta de embarque?

No es una utopía, es muy posible que así sean los aeropuertos del futuro. Y tampoco de un futuro lejano, quizás en un par de décadas ya estén estos cambios.

En la reciente conferencia de IATA que se organizó en Barcelona, el consejero delegado del aeropuerto de Dubái Paul Griffiths detalló cómo cree que serían los aeropuertos del futuro. “Si los aeropuertos y las aerolíneas dejaran de pensar como infraestructuras de transportes y actuaran como compañías de tecnología, mejorarían mucho la experiencia de viajar”, dijo.

Por ello pidió a las líneas aéreas y las concesionarias de las terminales que trabajen con la misma proyección que tienen Uber, Amazon, Facebook o Ebay, “así como otras empresas que han revolucionado su negocio y la forma de dirigirse a sus consumidores”.

Identificación y seguridad

En Japón hay empresas que transportan el equipaje de hotel a hotel para que el turista viaje sin el peso de las maletas. ¿Por qué no puede haber el mismo servicio para llevar el equipaje desde el hogar hacia el aeropuerto?

El proceso de identificación de los pasajeros será más rápido con los futuros sistemas biométricos, que basta una lectura del iris para obtener la identidad. Sí, más o menos como en Minority Report. Pero hasta que se llegue a ese punto, los escáneres evolucionarán y harán innecesario tener que desarmar medio bolso de mano y quitar llaves, monedas, cinturones, zapatos, portátiles y móviles de encima.

dubai aeropuerto1

“Imaginen un aeropuerto sin mostradores de facturación, ni control de inmigración, con métodos de seguridad no invasivos que permitan obtener la identidad del pasajero y que suban los datos a la nube, para estar disponible para cualquier autoridad que lo solicite”, describió Griffiths. Eso sí, habrá que resolver varias cuestiones sobre los derechos de la privacidad y la gestión de datos personales antes de llegar a ese punto.

Aeropuertos más pequeños

Los aeropuertos son cada vez más grandes, y funcionan como pequeñas ciudades donde se concentran toda clase de servicios, que pueden llegar hasta peluquerías, gimnasios o sitios para que descansen las mascotas.

Pero si en el futuro no hará falta estar dando vueltas con los equipajes, si se eliminarían las colas y los controles, ¿serán necesarias infraestructuras tan grandes?

Hyperloop, el proyecto de Elon Musk de un tubo donde circulan cápsulas con pasajeros a altas velocidades, podría ser una alternativa de transporte en los aeropuertos. Los pasajeros pueden viajar desde la entrada de una terminal hasta la puerta del avión en pequeños transportes autónomos, o inclusive, se pueden adosar al interior de los aviones como si fueran los tanques de combustible de un cazabombardero.

O sea, se podría salir del hotel, llegar al aeropuerto y abordar el avión sin necesidad de levantarse del asiento.

Griffiths se imagina que las plataformas para llevar a los aviones pueden esperar en diferentes puntos de la ciudad, y los pasajeros abordarán la que lleve al avión que tiene que tomar, “por lo que no serán necesarios los aparcamientos ni los sistemas para cargar equipajes…ni siquiera necesitas una terminal”, asegura.

Proyectos en marcha

Dubái tiene en carpeta un plan que no está muy lejos de estas ideas. Para su futuro aeropuerto piensan incorporar tecnología de avanzada para la identificación y las comunicaciones internas, así como planteará una estética que acompañará al rediseño de la ciudad.

Estas ideas no quieren decir que no sean necesarios los aeropuertos en los próximos años. La tendencia será un cambio paulatino, incorporando nuevas tecnologías y descartando las que quedan obsoletas. De a poco, como un organismo vivo, los aeropuertos cambiarán sus tamaños y funciones. Y también será en función de sus necesidades y de buscar la forma de dar un servicio más eficaz a un menor coste.