Air China ya tiene fecha para unir Barcelona y Shanghái

Air China es una de las tres grandes aerolíneas estatales que podrán recibir inversiones privadas. |EFE

Air China ya tiene fecha para unir Barcelona y Shanghái

La aerolínea empezará a volar entre ambas ciudades en abril tras resolverse los problemas burocráticos y recibir nuevos aviones

Carles Huguet

BARCELONA

25/01/2017 - 06:00h

“El gran inconveniente que frena a las aerolíneas a venir a Barcelona es la falta de aviones para operar esta ruta”, señalaba hace meses el Comité de Desarrollo de Rutas Aéreas del Aeropuerto de El Prat. Tras años de tira y afloja, Air China ya reune la flota necesaria y tiene una fecha para conectar la capital catalana con Shanghái, el centro económico del gigante asiático. Abril es el mes marcado en rojo en el calendario de la operadora oriental.

Según explica una fuente de la compañía y otra de la Generalitat de Catalunya, la llegada de la primavera coincidirá con el aterrizaje de las aeronaves de la compañía, que ya une la instalación mediterránea con Pekín a través de una parada técnica en Viena.

De este modo se pondría punto y final a uno de los culebrones más intensos del aeródromo gestionado por Aena. Desde que en 2015 el entonces conseller de Territori i Sostenibilitat, Santi Vilá, anunciara la nueva ruta tras reunirse con emisarios de la aerolínea la rumorología se apoderó del ambiente. Si bien la sociedad planteó el vuelo y llegó a contar con los derechos desestimó la operación.

En su momento se quiso vincular la precipitación del Gobierno catalán con la renuncia de Air China a la conexión. El gesto no sentó bien a la delegación asiática pero fuentes de la compañía niegan la mayor. “El motivo por el que no se operó la ruta fue porque no teníamos los aviones necesarios para hacerlo”, sentencian.

Ahora la aerolínea ha empezado a recibir un pedido de 15 Boeing 787-9 Dreamliner que completará en 2017 y que le permitirá contar con la suficiente flota de largo radio para poder destinar una de las naves a Barcelona. Además, también aguarda la recepción de tres Boeing 777-300ER y varios Airbus A330-300 (pidió 12 en febrero).

No obstante, las trabas para Air China no eran solamente operativas. Los vuelos entre España y el país asiático están regulados por un convenio bilateral que se encuentra al límite de su capacidad, por lo que también supone un lastre insalvable para aeropuertos como el de Madrid o incluso Málaga, un destino muy deseado entre el turista chino.

De este modo, Aviación Civil ya ultima las negociaciones con su homóloga con tal de ampliar el aforo del acuerdo. Fuentes del Comité de Rutas reivindican la colaboración entre el Ministerio de Fomento y la Generalitat con tal de incrementar el número de vuelos semanales en un pacto que no se revisaba desde el año 2004.

Según los datos de los analistas de Anna Aero, la línea entre Barcelona y Shanghái movió en 2015 a 82.716 personas de forma indirecta, la mayor demanda insatisfecha que existe entre Europa y China que existe. ​La cifra asciende a 84.605 pasajeros según el aeropuerto catalán.