Air Europa trasladará a Barajas la crisis de Vueling en El Prat

Juan José Hidalgo, president of Air Europa (shown centre), with Álex Cruz, former managing director of Vueling. | EFE

Air Europa trasladará a Barajas la crisis de Vueling en El Prat

La aerolínea de Hidalgo se enfrenta a una huelga de pilotos en pleno verano mientras la low-cost de IAG firma una tregua con el sindicato de comandantes

Carles Huguet

BARCELONA

09/07/2016 - 09:00h

Javier Sánchez-Prieto cede el testigo a Juan José Hidalgo. Mientras trata de arreglar el caos operativo de Vueling, el ejecutivo ve con el rabillo del ojo como la atencion mediática coge el Puente Aéreo y se traslada a las oficinas de GlobaliaAir Europa, la aerolínea del grupo turístico, se ha topado este viernes con una declaración de huelga del sindicato mayoritario de pilotos.

Un nubarrón sobre la planificación previsto entre finales de julio y principios de agosto. Si el 1 de julio la low-cost catalana paralizó El Prat, el 1 de agosto Barajas apunta al escenario de las largas colas, las cancelaciones y los retrasos. Como ya avanzó Cerodosbé, la asamblea se postuló a favor de los paros y 322 de los 369 comandantes consultados -el 87%- se han mostrado partidarios de la extrema medida, que podría prolongarse hasta cuatro días.

Ante la victoria acaparadora del sí, el sindicato convocante, Sepla, se reunirá durante la próxima semana con la dirección de la compañía con tal de evitar el freno de la actividad. “La huelga debe ser la última opción, ya lo hemos dicho en varias ocasiones”, señalan.

 "En su soberbia, los pilotos están convencidos de que son ellos los dueños de la compañía, y de que la empresa debe estar al servicio de sus caprichos", sostenía Hidalgo en la última huelga

Con la protesta bajo el brazo, y de farol o no, los pilotos negociarán regularizar el convenio colectivo –judicializado- y frenar el nacimiento de Air Europa Express. La filial de bajo coste que prepara Hidalgo supondría la externalización de personal y aeronaves, algo prohibido en el actual marco colectivo, denuncian.

Mientras, la aerolínea también ha mostrado buena voluntad y señala en público la intención de mantener un encuentro constructivo con los empleados que evite paros en plena Operación Salida. Dejarían en el armario su corbata 322 de los 456 pilotos de los que dispone la aerolínea. Sin embargo, el terco Hidalgo ya ha dejado clara su visión en varias ocasiones: "En su soberbia, los pilotos están convencidos de que son ellos los dueños de la compañía, y de que la empresa debe estar al servicio de sus caprichos", sostenía durante la última huelga.

Con una flota de 50 aviones, la compañía supera las 200 operaciones diarias. De no llegar a un acuerdo in extremis -la tensión laboral se ha agudizado en los últimos meses-, casi 800 vuelos podrían quedar suspendidos, a expensas de los servicios mínimos que decrete el ​Ministerio de Fomento y que los trabajadores se han comprometido a respetar. El caos ya no sólo se prolongaría durante el paro, sino que se extendería durante las jornadas posteriores con las consecuentes reasignaciones de billetes. La competencia ya se frota las manos.

Hidalgo no duda en diagnosticar: “Los pilotos son los principales culpables de la quiebra de aerolíneas por lo consentidos que están".

Sin embargo, Juan José Hidalgo no es un tipo que acostumbre a ceder ante las presiones de la plantilla. Un ejemplo, el pulso que libraron la dirección y el mismo Sepla en el último trimestre de 2011. Air Europa presentó un Expediente de Regulación de Empleo que afectaba a 46 de los 520 pilotos de la compañía, algo que puso en pie de guerra al sindicato. En una entrevista a Cerodosbé, no dudo en diagnosticar: “Los pilotos son los principales culpables de la quiebra de aerolíneas por lo consentidos que están".

Desde el 22 de setiembre se sucedieron los paros, que se celebraron hasta en 35 ocasiones sin resultado alguno. Tras cuatros meses de protesta ininterrumpida, finalmente los comandantes dieron su brazo a torcer y en enero desconvocaron la huelga. “La prioridad es conservar los puestos de trabajo de nuestros afiliados”, explicaron. “Confiamos en que ahora la empresa se siente a negociar los términos de los despidos”, zanjaron. Tras reunirse durante días, sólo pudieron salvar dos de los 46 empleos. La buena noticia les llegó en febrero de este mismo año, cuando el Tribunal Supremo obligó a la aerolínea a readmitir a los empleados despedidos y declaró nulo el ERE.