El día de la marmota: otra jornada de colas en El Prat

Las colas en los controles de seguridad han desbordado la terminal T1 del Aeropuerto de Barcelona-El Prat. EFE/Alejandro García

El día de la marmota: otra jornada de colas en El Prat

El aeropuerto catalán vuelve a estar afectado por largas esperas debido a la huelga encubierta del personal de los controles de seguridad

Equipo Cerodosbé

BARCELONA

26/07/2017 - 11:40h

La Terminal 1 del Aeropuerto de Barcelona-El Prat ha despertado también este miércoles con colas de unos 40 minutos en los controles de seguridad antes de las 6 horas, según han apuntado los mismos trabajadores encargados de estos filtros y han confirmado empleados de otros servicios de la infraestructura.

También lo han denunciado varios usuarios a través de las redes sociales, que han mostrado indignados por esta situación, que se repite desde hace tres días y que no tiene su origen en un volumen extraordinario de pasajeros, ya que según los datos de Aena el número de vuelos y pasajeros se encuentra en la media de la temporada estival.

Además, esta mañana también se ha colapsado el filtro de seguridad que hay en el piso inferior de la terminal, un acceso válido solamente para vuelos regionales que hasta el momento funcionaba sin problemas. Trabajadores de Eulen han atribuido la llegada masiva de pasajeros a estos controles a dos factores: la publicidad que se le ha dado recientemente a través de los medios de comunicación y derivaciones desde los filtros convencionales de la planta superior.

De este modo, muchas voces apuntan a una huelga de celo de la plantilla, que estaría aplicando las medidas de seguridad al 100% y ralentizando el acceso. El origen de los problemas radica en el conflicto laboral entre la empresa concesionaria del servicio, Eulen, y los trabajadores, que aseguran necesitar más personal y más formación para que todos puedan asumir la totalidad de las funciones que hay en los filtros, ya que esto facilitaría los relevos y agilizaría los controles.

Esta nueva jornada, en la que las colas se alargan o acortan según las puntas de pasajeros -las primeras se han deshecho antes de las 7 horas-, llega un día después de que la empresa y la plantilla se reunieran con la mediación de la Generalitat. El encuentro acabó sin acuerdo, y los trabajadores han avisado de que no se volverán a sentar a la mesa de negociación sin la presencia de Aena, a quien consideran responsable en última instancia, si bien la compañía ha manifestado su voluntad de permanecer al margen de lo que consideran un conflicto interno de una empresa privada.