El récord de viajeros con el que sueña AENA

Una pasajera recorre la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas, perteneciente a la red de AENA. / EFE

El récord de viajeros con el que sueña AENA

La red de aeropuertos españoles rebasará con holgura la cifra de pasajeros alcanzada en 2007. El año previo al inicio de la crisis fue el mejor de la historia

Pablo Jiménez

BARCELONA

23/11/2016 - 18:28h

El año récord del turismo español toca todos los palos de la industria. Si los hoteleros ya planean 2017 con los bolsillos llenos, la red de aeropuertos españoles espera intrigada cuál será la cifra final de tráfico aéreo en el año en curso. Lo que ya se puede dar prácticamente por seguro es que superará la anterior marca, establecida en 2007, antes de la crisis: 210 millones de pasajeros.

Con los datos acumulados hasta octubre la red AENA ya rebasa, por 30.000 pasajeros, el umbral de los 200 millones. Fuentes próximas al gestor aeroportuario argumentan que sólo con el empuje de Madrid Barajas y Barcelona El Prat --con tasas de crecimiento interanual del 10% en el último mes-- a 31 de diciembre las terminales españolas podrían acercarse a los 220 millones.

Después de un año en que España se ha beneficiado del desvío de turistas desde destinos amenazados por el terrorismo, las cifras rebasan claramente las previsiones que manejaba el sector. También la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC) en su análisis sobre el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) que habrá de ser aprobado por el nuevo gobierno, y en el que todavía está en disputa la congelación o la rebaja de las tasas aeroportuarias. 

Millón arriba millón abajo, el número final puede influir en otra de las decisiones trascendentales que deberá afrontar la compañía en los próximos meses. Íñigo de la Serna, nuevo ministro de Fomento, abrió la puerta hace escasos días a la privatización definitiva de AENA. Con las lustrosas cifras de tráfico previstas, una cosa está clara: la pérdida de la mayoría accionarial en la compañía reportaría una cuantiosa e inmediata inyección de dinero al Estado.