El software que acabará con las colas en los aeropuertos

La terminal de Bangkok, llena de turistas.

El software que acabará con las colas en los aeropuertos

El programa Beontra usa la inteligencia artificial para predecir el flujo de pasajeros en la facturación y los controles

¿Qué es lo que la gente odia más de los aeropuertos? La respuesta cae de maduro: las esperas. Tener que aguardar más de media hora para facturar el equipaje, al menos diez o quince minutos más en el control de seguridad y quién sabe cuanto tiempo en el puesto de Migraciones sacan de las casillas a cualquier pasajero.

Un software que utiliza la inteligencia artificial (AI, por su denominación en inglés) podría terminar con estas insoportables demoras. Se trata de Beontra, un programa que analiza grandes volúmenes de información (conocido como ‘big data’) por medio de la AI, para deducir pronósticos precisos del tráfico de personas en las terminales y del tráfico aéreo para gestionarlos mejor.

Beontra registra la información histórica de los vuelos, en donde tiene en cuenta variables como los retrasos por incidencias climáticas, huelgas o problemas técnicos en el aeropuerto. También analiza cuántos pasajeros han facturado por las diferentes aerolíneas a lo largo de varios meses y cuáles son las horas críticas y las más relajadas en los controles de seguridad y de pasaportes.

Tal como en un supermercado

Inclusive si las líneas aéreas aceptan compartir la información de sus pasajeros también pueden predecir qué tiempo necesitan para llegar a la puerta de embarque, y gestionar mejor su asignación.

Esto sucede igual que las colas en un supermercado: cuando el gerente ve que hay demasiada gente esperando para pagar, pues abre nuevas cajas. Por ello, con Beontra los operadores de un aeropuerto pueden abrir o cerrar nuevas mesas de facturación, o reforzar el personal de seguridad para agilizar los controles.

Pero eso no tiene por qué ser instantáneo: el análisis del big data permite planificar diversos escenarios con tres meses de anticipación, para evitar los cuellos de botella que se producen en el verano y en jornadas como los picos de Navidad, Semana Santa o los puentes.

Ya hay 30 aeropuertos que han adquirido este software, como el JFK (Nueva York), el Charles de Gaulle (Paris) y Schiphol (Ámserdam); y no se descarta que la información también pueda ser compartida por medio de una aplicación a los pasajeros, para que sepan con qué anticipación deberían viajar al aeropuerto y realizar su facturación.