Por qué Finnair quiere saber cuánto pesas antes de abordar

Finnair quiere maximizar sus operaciones con una polémica medida.

Por qué Finnair quiere saber cuánto pesas antes de abordar

La polémica medida por ahora es voluntaria, pero no es la primera aerolínea que lo propone

Equipo Cerodosbé

BARCELONA

02/11/2017 - 14:27h

Excepto a los amantes del gimnasio y del fisicoculturismo, a casi nadie le gusta que le pregunten cuánto pesa. Pero el dato, para las aerolíneas, no es intrascendente, porque les permite ajustar sus márgenes de operación a la hora de calcular el peso total de la aeronave entre el equipaje y el combustible a cargar.

Por ello Finnair lanzó una campaña para que al menos 150 personas por cada vuelo acepten ser pesadas junto con su equipaje al momento de realizar la facturación.

Por ahora la aerolínea finesa se rige por las conclusiones del informe de la Agencia Europea de Seguridad Aeronática, que realizó un estudio sobre la implicancia del peso del pasaje en las operaciones.

“Queremos asegurarnos que tenemos la información más precisa, por eso preferimos recolectar nuevos datos por nuestra cuenta, dijo Sami Suokas, gerente de operaciones en Finnair, al diario Helsingin Sanomat.

Abrigos y otras formas de ser más pesado

No es que los finlandeses tengan famas de ser obesos, pero en temporada invernal suelen cargar pesadas chaquetas, botas y toda clase de prendas de abrigo que aumentan el peso por pasajero. “Además de las diferencias entre las estaciones, hay muchas variaciones en el equipaje de mano que llevan los pasajeros que vuelan por ocio y vacaciones y los que lo hacen por negocios”.

Además del peso, la aerolínea finesa quiere conocer más datos personales de sus clientes como edad, motivo del viaje, destino de partida y llegada, etcétera. Para contar con la suficiente información, Finnair calcula que necesitará entre 1.000 y 1.500 voluntarios que estén dispuestos a ser examinados con estas pregutnas personales.

Y esta no es la primera vez que una aerolínea quiere averiguar el peso de sus pasajeros. Uzbekistan Airways encaró una medida similar en 2015, y Samoa Air fue un poco más lejos y levantó una agitada polémica cuando propuso cobrar una tarifa variable según el peso de cada pasajero.