IAG estudia recortar la flota de Vueling

Un A320 de Vueling. | EFE

IAG estudia recortar la flota de Vueling

El grupo contempla reducir hasta un 16% el número de aviones de la aerolínea para flexibilizar sus activos

Carles Huguet

BARCELONA

07/11/2016 - 13:16h

Vueling baja revoluciones. La filial del Grupo IAG toma aire para volver a crecer, aunque su matriz contempla diversos escenarios para el futuro de la compañía, que llegarán marcados por la disponibilidad de aviones existentes. Así, la aerolínea afronta un futuro incierto que oscila entre un crecimiento del 14% y un descenso del 16% de la flota en cuatro años.

Según los datos que IAG ha presentado a los inversores, la compañía tiene hasta tres planes para "flexibilizar" los activos ante las inciertas consecuencias de un brexit duro. El primero, aumentar el número de naves un 14%; el segundo, reducirlo un 11%; y el tercero recortarlo hasta un 16%. "Así se podría ajustar la flota a futuras condiciones del mercado", señala el documento.

La matriz de Vueling --que también engloba a British Airways, Iberia y Aer Lingus-- también plantea sufragar picos de demanda y posibles variaciones con "el alquiler de aparatos en modalidad de leasing". Sin embargo, aparece inamovible el uso de los aviones en un futuro próximo. Aquí, IAG sólo contempla un escenario: Un incremento del 13% de las horas que cada nave se mantiene en el aire.

Esta semana IAG ha aportado más detalles sobre lo que será Vueling NEXT y que ya avanzó Cerodosbé a principios de octubre: Un incremento de la actividad durante la temporada invierno y la apuesta por reducir la estacionalidad de la operativa. Así, la aerolínea tratará de crecer durante el frío con rutas internas en España y homogeneizará los días de la semana para ciertas conexiones para disfrutar de "operaciones más simples y estables".

La aerolínea pondrá el freno durante el próximo 2017 para volver a despegar hasta 2020. Para los próximos cuatro años, el crecimiento se rebajará al 7% frente al 11% actual. Una cifra que vendrá marcada por el tráfico de París y Roma, dos aeropuertos en los que Vueling intentará replicar el mismo modelo que en Barcelona. ​