La crisis de British Airways, cosquillas para IAG

Las aerolíneas asistirán a una expansión del mercado pero necesitarán adaptar su modelo de negocio.

La crisis de British Airways, cosquillas para IAG

La matriz de Iberia y Vueling gana apenas un 2,3% más debido a la devaluación de la libra pero augura un crecimiento anual del 10%

Carles Huguet

BARCELONA

28/07/2017 - 13:25h

Ni el freno de la demanda, ni el incremento de la competencia, ni tan siquiera haber dejado a decenas de miles de personas tiradas en el Aeropuerto de Heathrow durante un fin de semana. Sólo la devaluación de la libra ensombrece el funcionamiento de International Airlines Group –matriz de British Airways, Iberia, Vueling y Aer Lingus--, que gana un 2,3% en el segundo trimestre del año por el tipo de cambio. 

El consejero delegado del grupo aeronáutico, Willie Walsh, ha señalado que el beneficio neto ha sido de 567 millones de euros. No obstante, las ganancias derivadas de la operación diaria aumentaron un 45% hasta los 805 millones de euros. Una cifra apenas mordisqueada por los 65 millones que costó el error informático sufrido en los sistemas de British Airways y que obligó a cancelar centenares de vuelos en Heathrow.

“Somos optimistas”, ha señalado el ejecutivo. La joya de la corona han sido los billetes de negocios hacia Asia y América Latina. Los ingresos han subido un 0,9% hasta los 10.900 millones de euros en el primer semestre. La cara negativa: un descenso del 2,6% en los ingresos por pasajero y kilómetro ofrecido (6,5 euros) y un incremento de los costes del 3,5% sin tener en cuenta el precio del petróleo.

Ante tal combinación, IAG es ambiciosa. Si se mantienen los tipos de cambio y el precio del petróleo, la compañía espera crecer a doble dígito en el total del año gracias al crecimiento de los ingresos por pasajero.

Con Latinoamérica como punto fuerte, Iberia brilla en este primer semestre: la aerolínea ha registrado unos beneficios de 84 millones en el primer semestre frente a los 6 millones de pérdidas del mismo periodo del año anterior. Vueling reduce sus pérdidas desde los 54 millones de euros a apenas 6 millones.