Las aerolíneas coreanas abren fuego en Barcelona

Un Boeing 777 de Asiana y un Boeing 747 de Korean Air, las dos aerolíneas coreanas que podrían competir en Barcelona.

Las aerolíneas coreanas abren fuego en Barcelona

Korean Air se prepara para competir con Asiana, que vuelve a probar la viabilidad de una ruta hacia Seúl

Carles Huguet

BARCELONA

19/07/2017 - 05:55h

De descubrirse como la ruta más rentable más rentable no cubierta desde el Aeropuerto de Barcelona-El Prat a ser escenario del inicio de una batalla comercial. La conexión entre la capital catalana y Seúl se adivina concurrida en los próximos años. En 2016 hasta 197.000 pasajeros volaban entre ambas ciudades de forma indirecta, pues no existía un vuelo sin escalas, y este verano Korean Air ha comenzado a conectar de manera regular los dos aeropuertos tres veces por semana. Ahora, las naves de Asiana también asoman en el horizonte.

Según explican fuentes del sector a Cerodosbé, la aerolínea fletará al menos dos vuelos chárter para los meses de setiembre y octubre. Una maniobra pequeña a nivel operativo pero que esconde una ambición mucho mayor: volver a unir el Aeropuerto de Barcelona-El Prat con el de Incheon. Para empezar, un modesto globo sonda.

El avión escogido no es cualquiera. Las mismas voces abundan que el escogido será el Airbus A380, la mayor nave de pasajeros del planeta. Un vehículo ostensiblemente mayor que el Boeing 777-300ER que utiliza Korean Air desde el 1 de junio.

De este modo, Asiana volverá a Barcelona después de tres años sin frecuentar la instalación catalana. Lo hizo en 2014 y bajo un modelo similar. Durante el verano, la compañía surcoreana fletó dos chárter semanales hacia Seúl con capacidad para 300 personas. Con la llegada del frío, los aparatos asiáticos desaparecieron.

Sin embargo, el mercado asiático ha madurado en este trienio y la instalación catalana ya suma rutas a Hong Kong, Singapur, Shanghái, Pekín y la propia Seúl en el extremo oriente. Así, la aerolínea vuelve a probar la viabilidad de las conexiones.

Lo hace copiando la fórmula con la que Korean Air testeó su aterrizaje a El Prat. Durante los veranos de 2015 y 2016, la firma operó un vuelo semanal en forma de chárter. Este año se ha decidido a conectar con regularidad ambas ciudades. Y el rendimiento es positivo: en mayo y junio ha registrado ocupaciones del 90% y el 89%, respectivamente.

Pero todavía existe margen de mejora. Con alrededor de 6.000 pasajeros mensuales, las naves azul cielo de Korean Air están lejos de cubrir la demanda existente para volar a Seúl. De hecho, según los cálculos del Comité de Desarrollo de Rutas Aéreas de la instalación, el aeródromo de Incheon era el de mayor demanda insatisfecha desde Cataluña en 2016: hasta 197.000 personas volaron a través de un tercer destino entre ambos puntos.