¿Cuál es la manera más rápida de embarcar un avión?

Pasajeros a bordo de un avión de Delta.

¿Cuál es la manera más rápida de embarcar un avión?

La ciencia demuestra que la mayoría de aerolíneas utiliza el método más lento que existe para llenar de pasajeros las aeronaves

Equipo Cerodosbé

BARCELONA

15/02/2017 - 06:00h

Uno de los mayores fastidios a la hora de volar es el de subir al avión: largas colas, esperas para acceder a la cabina, esquivar a pasajeros en asientos colindantes y encontrar un hueco para colocar el equipaje de mano. Un sinfín de obstáculos a evitar por el que en ocasiones vale la pena pagar unos euros de más y que las compañías aéreas entorpecen (¿de forma deliberada?) con métodos poco eficientes.

En Vox han elaborado un vídeo para conocer la manera más rápida de embarcar un avión y, sorprendentemente, la más lenta es la que utilizan la mayoría de aerolíneas: acceder desde las últimas filas a las primeras. Se trata del modo menos eficaz a la hora de cargar de pasajeros el aparato, con un tiempo medio de 24 minutos y 29 segundos.

El motivo: el cuello de botella que se forma al tratar de subir las maletas de mano en los mismos compartimentos, que en muchas ocasiones obliga a hacer retroceder la fila en busca de un hueco. El método es ostensiblemente más lento que el de embarcar al azar, que se demora durante 17 minutos y 15 segundos.

En el extremo opuesto se sitúa el embarque sin asiento asignado, utilizado desde 1971 por Southwest Airlines. Sin embargo, el grado de satisfacción fue el menor en todas las pruebas realizadas. Todos los pasajeros estuvieron sentados en sus butacas en sólo 14 minutos y 7 segundos.

La mezcla entre agrado y velocidad llega con el denominado método Wilma. El abordaje sigue el siguiente orden: primero embarcan los clientes con billetes de ventana, luego los de centro y finalmente los de pasillo. De este modo, se embarcó el avión en un promedio de 14 minutos y 55 segundos.

Pese a los datos, la mayoría de aerolíneas prosigue con sus métodos ineficaces que, no obstante, logran convencer a muchos pasajeros de pagar un extra con tal de ahorrarse las molestias.