Los pilotos plantan cara a la cúpula de Ryanair

Un piloto de Ryanair en la cabina de un 737-800.

Los pilotos plantan cara a la cúpula de Ryanair

Los pilotos de Ryanair dan los primeros pasos para formar un sindicato, que siempre ha sido rechazado por la dirección de la aerolínea

Más de una vez el presidente de Ryanair, Michael O’Leary, reconoció que en su empresa no hay sindicatos. No impiden que sus empleados esté afiliados, pero la dirección no negocia con estas centrales en caso de conflictos. Es la estrategia del “divide y reinarás”, que le ha permitido a la aerolínea de bajo coste reducir sus precios y conquistar el mercado.

Pero los pilotos quieren acabar con esta situación y han dado los primeros pasos para crear un sindicato, y tener mejor poder de negociación con las autoridades de la empresa.

Hasta ahora Ryanair negocia con los representantes del comité de empresa de cada terminal. Al no haber un sindicato unificado, las condiciones de trabajo son diferentes entre los países. Además la empresa cuenta con muchos pilotos que no están en nómina sino que mantienen una relación laboral de ‘falsos autónomos’, o que contratados por empresas tercerizadas (llamadas ‘brokers’, en la jerga), precisaron fuentes de Sepla (Sindicato Español de Líneas Aéreas) a Cerodosbé.

Una estrategia con tintes bélicos

Una carta difundida por el diario británico The Guardian, que circula entre los pilotos del Reino Unido e Irlanda, revela que varios tripulantes se están contactando para evitar que la empresa siga negociando por separado. El primer paso, detalla la misiva, es crear un comité central que reemplace a la dispersión de representaciones en cada terminal donde opera Ryanair.

Con un lenguaje de tono bélico y con citas a Winston Churchill, los pilotos reconocen que “habrá caídos en combate” y que “es posible que las cosas se pongan peor en el corto plazo”.

Con mucha discreción, en algunas terminales hay movimientos hacia la unión sindical. En el aeropuerto londinense de Stansted los pilotos están en proceso de elegir representantes mientras que en Dublín hubo acercamiento de los tripulantes al sindicato IALPA.

Temor a represalias

En España, fuentes de Sepla precisaron que es muy difícil contactar y convencer a los pilotos que trabajan para Ryanair por miedo a represalias. Pero una reciente ley de la Unión Europea dictamina que los temas laborales se deben resolver en el país de origen de los pilotos (y no bajo la ley irlandesa, como ha sido la política de la aerolínea), por lo que desde el sindicato español esperan que haya un acercamiento en el corto plazo.

La misiva sugiere que los comités tengan a sus representantes en el anonimato hasta que estén seguros que no haya represalias con la empresa. También piden evitar estrategias como solicitar bajas médicas en bloque o trabajar bajo reglamento, que pueden exponer a los pilotos a problemas legales.