El desafío de Qantas que pone en aprietos a Boeing y Airbus

Los vuelos de Qantas a EEUU utilizarán combustible biodiésel. / Foto: Qantas

El desafío de Qantas que pone en aprietos a Boeing y Airbus

Qantas quiere aeronaves que puedan volar sin escalas entre Sídney y Londres

Qantas había destapado el cava para brindar por el que sería el vuelo sin escalas más largo del mundo: la ruta entre Doha y Auckland de 14.500 kilómetros, con una duración de 18 horas, y que se pondrá en marcha para mediados de 2018.

Pero los ejecutivos de la aerolínea australiana no estaban del todo conformes, y quieren volar sin escalas desde Sídney o Melbourne hasta Londres o Nueva York, un periplo que puede implicar más de 20 horas de viaje netas. Y hay un problema: todavía ninguna aeronave es capaz de realizarlo sin repostar.

Por ello lanzó un desafío a Boeing y Airbus para ver si son capaces de desarrollar un avión que permita realizar semejante travesía: desde Sídney a Londres se demora unas 20 horas y 20 minutos, mientras que el cruce del Pacífico y Norteamérica hasta Nueva York implica 18 horas de vuelo.

Airbus dijo que su A350 podrá volar más de 20 horas sin escalas

El consejero delegado de Qantas, Alan Joyce, pidió a Boeing que extienda la autonomía del nuevo 777X, que se lanzaría para 2020, y que Airbus haga lo propio con su A350-900, adaptado para distancias ultra largas.

La idea de la aerolínea es recibir un avión que le permita realizar estas conexiones para 2022. Si los fabricantes lo lograran, un vuelo sin escalas entre Sídney y Londres se acortaría en casi cuatro horas, mientras que a Nueva York se podría reducir en tres horas.

La reducción de escalas elimina hasta cuatro horas el tiempo de viaje

Airbus recogió el guante y dijo que está a la altura del desafío: “Pondremos en servicio el A350-900 ULR el año que viene para vuelos de distancia ultra larga de hasta 20 horas”, dijo la empresa. “Deseamos trabajar con Qantas para ver cómo podemos cumplir sus requisitos para volar sin escalas entre Sídney y Londres”.

Boeing fue más cauto, y dijo que continuará trabajando “para entender los requerimientos del mercado”, y deslizó que el 777X tendrá mejoras “en el transporte de carga útil, en la economía operativa y en la combinación de rangos”.

Los avances tecnológicos lo harán posible

Las constructoras saben que los avances tecnológicos podrán cumplir el deseo de Qantas: los aviones cada vez tienen menos peso, la tecnología de las turbinas de avión son más duraderas y el uso del combustible es más eficaz.

Y las grandes aerolíneas van superando sus límites: Singapur Airlines planea utilizar el Airbus A350-900 ULR el año que viene para retomar sus vuelos sin escalas a Los Ángeles y Nueva York, cinco años después de cancelarlos por los costes del combustible.

United Continental vuela sin escalas entre San Francisco y Singapur una vez al día, y Qantas vuela de Dallas a Sídney. Ambos vuelos pueden superar las 16 horas.