"Vueling y Level crecerán de la mano"

Javier Sánchez-Prieto, presidente de Vueling.

"Vueling y Level crecerán de la mano"

Javier Sánchez-Prieto, presidente de Vueling, asegura rotundamente que la aerolínea "no vivirá otro mal verano como el del año pasado"

Carles Huguet

BARCELONA

08/05/2017 - 07:00h

Si bien no viste el llamativo polo verdiazul con el que sorprendió en la presentación de Level, Javier Sánchez-Prieto, presidente de Vueling, se ha contagiado del mensaje de la nueva aerolínea de International Airlines Group (IAG) –el grupo que también engloba a British Airways, Iberia y Aer Lingus--. “We love places”, reza una taza corporativa sobre su escritorio. “El trayecto ya no es lo importante, lo importante es la motivación por la que viajamos”, justifica.

El lema casa con el espíritu de la flamante compañía de bajo coste y largo radio que despegará en junio con base en Barcelona y que no se podría entender sin la presencia de las colas grises y amarillas en el aeropuerto de El Prat. Como el propio Willie Walsh, consejero delegado de IAG apuntó, París y Roma son las próximas estaciones de la firma que aparecen en el horizonte, precisamente en el segundo y tercer mercado de la operadora catalana.

“No vamos a sacrificar nuestro crecimiento en detrimento del de Level”, advierte Sánchez-Prieto en una conversación con Cerodosbé. “Eso sí, lo más lógico es que la expansión de ambas coincida y vayamos de la mano”, reconoce. La simbiosis dará comienzo este mismo verano: “un americano tendrá la oportunidad de volar a 130 destinos de Europa gracias a nosotros”, presume.

"Manejamos propuestas de valor y cuentas de resultados diferentes", vuelve a enfriar. A cambio: "creo que seremos un vehículo de desarrollo muy importante para ellos igual que ellos lo serán para nosotros". Caliente.

De este modo, los hubs de la compañía cobran especial importancia. La aerolínea ya se ha puesto manos a la obra en en plazas como la capital italiana, que ha reforzado a lo largo del último año con el cierre de las bases de Catania y Palermo –pese a seguir operando en dichos aeropuertos-- con tal de robustecer la operativa, la gran obsesión de Vueling para este verano.

Y es que la próxima temporada estival se toma como una reválida en las oficinas de la empresa. Desde el primer ejecutivo hasta el último tripulante de cabina son conscientes de que los retrasos y las cancelaciones de 2016 no pueden volver a repetirse. “No vamos a tener otro mal verano”, asegura, rotundo. “Estamos mucho mejor preparados, con más aviones de reserva y tripulaciones que la campaña anterior”, defiende.

Lo cierto es que los síntomas invitan al optimismo. Según Flightstats, Vueling cerró el mes de abril con una puntualidad del 89%. “No se veían tales cifras desde que teníamos 10 aviones”, se bromea entre pasillos. La semana Santa se cerró con el 90% de los vuelos aterrizando a tiempo. Incluso el día que se rompió un radar en el aeropuerto de Palma de Mallorca la fiabilidad fue del 81%.

Sin embargo, la aviación comercial queda expuesta a contratiempos externos como tormentas o huelgas de controladores. Otro ejemplo, el caos del control de pasaportes vivido en El Prat durante el Puente de Mayo. “No todos los problemas son culpa de Vueling”, defiende el ejecutivo. En la sombra, Aena --el gestor aeroportuario--, Enaire --responsable del tráfico aéreo-- y la delegación del Gobierno --al mando en las aduanas--.

La coordinación con los tres organismos avanza con tal de dar la mejor respuesta posible a los picos de tráfico de junio, julio y agosto. “Todos tenemos el mayor interés en que la operativa funcione y, si bien no estoy en su casa, creo que ellos también están preparándose lo mejor posible”, augura.

Con las cartas sobre la mesa, Sánchez-Prieto augura un 2017 mejor que el año pasado a nivel de operación. Sobre los balances, “la idea es alcanzar el 15% de retorno sobre el capital invertido, un objetivo para la que nos fijamos un camino que estamos siguiendo”, expone. Lejos queda el 22% que alcanza Ryanair en la citada métrica.

Tras superar el ejercicio, y si nada se tuerce, la aerolínea pisará el acelerador. “Tenemos un Plan Estratégico a cinco años con el que esperamos llegar a los 450 destinos, con un ritmo medio de crecimiento del 7%”, explica. Lo primero será aprobar en verano para “recuperar la confianza de los clientes”.