Barcelona pierde el favoritismo de las despedidas de soltero

Barcelona pierde el favoritismo de las despedidas de soltero

Los turistas ingleses optan por destinos más económicos en el país o en ciudades de Europa del Este

David Placer

22/04/2012 - 22:30h

Despedida de soltera en Barcelona
Barcelona ha perdido el sitial predilecto que tenía entre los grupos ingleses que celebran despedidas de soltero en el exterior y que con cierta frecuencia terminan con actos incívicos y detenciones policiales. Los touroperadores británicos aseguran que los altos costes de los hoteles y el incremento de precios en bares y discotecas han hecho que estos viajeros desplacen sus preferencias a las ciudades de Europa del Este.

Los recorridos bulliciosos por las Ramblas –con cánticos nocturnos y meadas callejeras incluidas—y las visitas etílicas a los bares del Port Olímpic están siendo sustituidas por escapadas a bares de strip-tease económicos en Riga, Letonia, o los promocionados shows "lésbicos medievales" en Tallin, Estonia. Incluso, muchos británicos prefieren quedarse en casa y celebrar esta fiesta dentro de su país.

"En Barcelona, algunos hoteles ya tienen tarifas más costosas que en Londres. Aún así, la ciudad se mantiene entre los cinco destinos más buscados", explica Garry Hotgson, gerente de Ventas de Lastnightoffreedom.com, uno de los principales touroperadores ingleses encargados de organizar viajes de despedida de soltero.

Robos y pérdidas

Los touroperadores británicos aseguran que sus visitantes son víctimas frecuentes de robos en zonas como la Rambla, el barrio Gótico o el Raval, zonas en las que recomiendan tener precaución. Pero niegan que sus clientes se vean envueltos en trifulcas callejeras o actos de vandalismo.

La opinión contrasta con los datos de la Foreign Office. Una de cada cuatro fiestas de despedida de soltero termina con incidentes como pérdida de dinero o documentos y detenciones y arrestos policiales, según los cálculos del ministerio de exteriores británico.

A pesar del cambio de tendencia, muchos ingleses continúan mostrando interés por los destinos latinos y, en especial, los costeros. En este terreno, Barcelona también ha ido perdiendo empuje frente a otras ciudades mediterráneas como Benidorm, Valencia, Palma y Lloret de Mar.