Barcelona quiere la tasa turística para "paliar" zonas como la Barceloneta

Barcelona quiere la tasa turística para "paliar" zonas como la Barceloneta

Los 8,2 millones que se recaudan por el impuesto no sólo sirvan para promoción

Manel Manchón

Barcelona

06/09/2014 - 20:47h

El debate está servido, el turismo en Barcelona es excesivo para unos, y tiene aún un gran potencial para otros. Lo ocurrido en el barrio de la Barceloneta este verano ha llevado al equipo de gobierno del Ayuntamiento a trazar una estrategia para controlar más y mejor los apartamentos turísticos.

El alcalde, Xavier Trias, no está en contra, pero entiende que algunos excesos, como los cometidos por algunos turistas, pueden condicionar la actual visión positiva del modelo de ciudad. El teniente de alcalde de Barcelona, Joaquim Forn, considera que una de las cuestiones que se deberían discutir es el destino final de los recursos que se ingresan por la tasa turística.

Ocho millones recaudados con la tasa 

Asegura que los 8,2 millones que se cobran, y que deben utilizarse, porque ese fue el acuerdo con los hoteleros, para la promoción de la ciudad, deberían servir para otros fines. En una entrevista en el programa Converses, de la Cadena Cope, Forn ha insistido este sábado en que la promoción de Barcelona ya no es tan necesaria, y que, en cambio, "se podría utilizar para paliar situaciones como la de la Barceloneta, invirtiendo en limpieza, en combatir el ruido o en seguridad".

Es la reivindicación del Ayuntamiento de Barcelona, que admite también el beneficio, además del perjuicio, que los apartamentos turísticos ofrece a los vecinos de la zona. "Si son 400 apartamentos, son 400 familias que se benefician, y que pueden complementar su economía", asegura.

La potencia del turismo

Pero lo que subyace ahora es el modelo de la ciudad. Forn defiende la potencia del turismo, porque, entre otras cosas, como el PIB que aporta a la ciudad, "ocupa a 120.000 personas". Se trata de un potencial que la ciudad no quiere ni puede dejar de lado. Forn recuerda que, desde 1992, el turismo en Barcelona no ha dejado de crecer, y, "cuando crees que ya ya llegado a un límite, ese año vuelve a superar al anterior".

El hecho es que Barcelona es, en estos momentos, la cuarta ciudad europea que más atención recibe de los turistas, sólo por detrás de Londres, París y Roma. Es decir, "cualquier persona del mundo que viaje a Europa, es muy probable que acabe pasando por Barcelona".

Impulsar el atractivo de otras zonas 

La cuestión es que el Ayuntamiento trata ahora de buscar y hacer atractivos otros centros de la ciudad, en particular equipamientos culturales, para que el turismo no se concentre en unas pocas zonas del casco viejo, o de las grandes avenidas como el Paseo de Gràcia.

Forn entiende las quejas de los vecinos, y por ello asegura que el equipo de gobierno busca soluciones. Pero también incide en que los propietarios de pisos de la Barceloneta se beneficiaron, pese a sus escasas dimensiones que provocó el nombre de "un cuarto de casa", durante el boom inmobiliario vendiendo los pisos a precios muy altos o con alquileres también altísimos.