El alza de la libra sutura la sangría de turistas rusos en España

El alza de la libra sutura la sangría de turistas rusos en España

<p>España está recibiendo una auténtica avalancha de turistas británicos. La fortaleza de la libra esterlina frente al euro –un valor inédito en diez años- impulsa el turismo inglés a la Península. De enero a marzo, la llegada de británicos ha suturado la esclerosis del turismo ruso. </p>

Redacción

Barcelona

24/04/2015 - 17:00h

España pierde el 40% de pernoctaciones de rusos hasta marzo

Una moneda débil en destino es igual a vacaciones más baratas. Esta es la ecuación que está llenando España de turistas británicos, y que permite suturar la herida del turismo ruso. Según la encuesta Frontur, España recibió el 24,9% menos de visitantes rusos de enero a marzo que el mismo periodo de 2015. Por contra, los británicos aumentan el 20,3%.  

Las cifras de pernoctaciones en establecimientos turísticos, conocidas el viernes, arrojan datos similares. El mercado británico se expande el 6,1%, hasta copar el 22,66% de estancias en la Península hasta marzo.

En cambio, los visitantes rusos llenan menos habitaciones. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), los veraneantes de esta nacionalidad realizaron 330.264 estancias en España, el 41% menos que en mismo periodo de 2014. El año pasado, la Península ya había contado 566.447 noches de hotel de turistas de Europa del Este.

"Ciclo negativo"

Uno de los puntos en los que se nota esta tendencia es Benidorm. Leyre Bilbao, directora de la agencia de turismo de la ciudad admite que "el mercado ruso funciona peor, está en uno de los ciclos decrecientes que sufre cada X años".

Para paliar esta tendencia, hay dos soluciones. "El turismo británico funciona muy bien: la fortaleza de la libra nos beneficia", señala Bilbao. Por otro lado, el destino alicantino ya trabaja con otros mercados emisores para no depender de Rusia, azotada por una doble crisis política y de valor del rublo.

"Mercados como Polonia, Estonia o Bielorrusia son campos en los que ya trabajamos. Tienen ganas de venir a España pero no están azotados por los problemas que sufre Rusia", concluye la profesional.