El sector del turismo médico suspende a las administraciones

El sector del turismo médico suspende a las administraciones

Centros médicos y empresas intermediarias piden al gobierno español y a las autonomías más promoción

“El paraíso en Europa de las empresas relacionadas con el turismo de salud está en Alemania”, dice la fundadora de Medical Stay Group, Mercè Celma. Sus pacientes provienen de Gran Bretaña y Estados Unidos (EEUU); y, sobre todo, de Inglaterra.

¿Por qué mayoritariamente británicos? “Los ingleses tienen una horquilla de fechas para realizar una intervención quirúrgica o cualquier otro tratamiento médico. Si pasado ese tiempo la seguridad social inglesa no ha podido atenderles, los británicos tienen el derecho de poder ir a cualquier parte del mundo a hacérselo y el sistema sanitario británico asume los costes”. Y Óscar E. Pérez, añade: “En cambio, los jubilados alemanes que necesitan, por ejemplo, implantes en los dientes, se pasan a Polonia o Austria porque es más económico. ¡Es alucinante! ¡Menuda incongruencia!”.

El sistema sanitario alemán es parecido al español, con una diferencia: los tratamientos que no cubre la sanidad pública se derivan a las mutuas y dependiendo del salario del alemán, éste se ve obligado a viajar a Polonia. O no.

El eje del entramado económico del turismo de salud son las empresas facilitadoras. Son las encargadas de poner en contacto al paciente con los proveedores; es decir, con los centros sanitarios de todo el mundo. La Medical Tourism Association, conocida por sus siglas en inglés, MTA, es la asociación mundial que aglutina a facilitadores y hospitales y la encargada, además, de acreditarles con una especie de ISO (sistema de acreditación de la calidad) denominada Joint Commission International.
 
 
El entramado económico del turismo de salud son las empresas facilitadoras
 
En España tienen la joint commission el Centro Médico Teknon; el Institut Guttmann, un hospital de neurorehabilitación de Badalona (Barcelona); y la Clínica Universidad de Navarra, en Pamplona. Nadie más. La MTA realiza anualmente un estudio para tomar la temperatura del sector. En el último, correspondiente a este año, figuran en el ránking de destino del turismo médico la India, Tailandia, EEUU, Alemania, Turquía... ¿España? No aparece. “Nadie piensa en España como destino del turismo de salud”, subraya Celma.

Promocionar el sistema sanitario español en EEUU y Europa

“En EEUU habría más confianza en España si los españoles quisieran que les conociéramos mejor”, dice el doctor Ortiz desde Miami. “Que supiéramos qué tecnología médica hay hoy en España. Que conociéramos que cuentan con especialistas extraordinarios. Que supiéramos más sobre las enormes estructuras hospitalarias con que cuenta España. También sobre los nuevos avances con los que contribuye a la medicina; sus procedimientos, muchos de ellos ni siquiera los aplicamos en EEUU”.

El director del departamento médico de Orbicare considera que de la misma forma que el gobierno español hace esfuerzos extraordinarios para promocionar Marbella y Puerto Banús, las Ramblas de Barcelona y la Plaza Mayor de Madrid, “tiene que volcarse en promocionar su sistema sanitario en el continente americano y Europa”.

Algo en lo que coinciden Celma y Pérez. La administración española ayuda poco. O nada. “Lo idóneo sería que Turespaña, por ejemplo, nos ayudara a estar presentes en el congreso mundial de la MTA que este año se va a celebrar en Las Vegas (EEUU). Que dijeran: 'Oye, el Estado quiere estar a vuestro lado para que no carguéis solos con el trabajo de promocionar y vender España en el mundo'. ¡Lo que hacen otros! Tailandia, Alemania, Turquía, Costa Rica, México... ¡Sólo eso!”, afirma Pérez.
 
 
Los turistas se someten a la reproducción asistida y tratan lesiones articulares
 
“Hablamos con Turespaña”, añade Celma. “Les mandamos información, intentamos contactar con ellos. ¿Cuál fue su respuesta? Recibimos un correo de la subsecretaría de Turismo diciéndonos que, efectivamente, estaban estudiando las posibilidades de colaboración con las empresas del sector. Pero así llevamos ya tres años”. De la Generalitat de Catalunya, nada. “Ni me han querido recibir”, dice Celma.

Tampoco les ha ido mucho mejor con la Comunidad de Madrid. “Me entrevisté con la directora general de Empleo, Lourdes Martínez”, recuerda Pérez. “Sólo buscaba apoyo moral, un respaldo de la Administración madrileña. No sé. ¡Algo qué presentar cuando saliéramos al extranjero! Su respuesta fue escueta: 'Me alegro mucho y que les vaya muy bien!”.

Entre un 30% y un 70% más barato el coste del tratamiento

El mercado del turismo de salud de España está en Europa y, sobre todo, en Rusia, país emergente en este ámbito por su desarrollo económico y los casos de cáncer que anualmente aparecen, muchos de ellos relacionados aún con el desastre de Chernóbil (Ucrania, 1986). También EEUU y Canadá.

Los pacientes provenientes de países anglosajones pueden disminuir entre un 30% y un 70% el coste de una operación o tratamiento si eligen España como destino. En la Costa Brava, por ejemplo, distintos centros médicos se han decantado por el turismo de salud para compensar los recortes del Servei Català de la Salut que depende de la Generalitat de Catalunya y como una forma de abrir nuevas líneas de negocio.

Franceses, ingleses, holandeses y, sobre todo, rusos, son sus principales clientes. Para ello utilizan Internet y los operadores turísticos.

Turistas que se someten a tratamientos de reproducción asistida (franceses, ingleses, italianos y rusos), cirugía cutánea del pie o recolocación de dedos (ingleses), y a tratamientos de lesiones articulares o cirugía de prótesis (rusos). El norte de África también es una opción. Aunque más difícil, sobre todo Marruecos. Ahí mandan los franceses.

No obstante, no pasará mucho tiempo para que los españoles se sumen al turismo médico. Básicamente, por una cuestión económica. Que al fin y a la postre es el motor del sector. Pero eso sí, teniendo muy en cuenta la calidad por bandera.