El turismo de balnearios y spas, de capa caída

El turismo de balnearios y spas, de capa caída

El número de personas que han visitado estas instalaciones de relax descendió una media de un 15% durante 2011 y el gasto lo hizo en un 22%

REDACCIÓN

17/06/2012 - 14:29h

Turista en un spa
El número de personas que han visitado las instalaciones de balnearios y spas urbanos cayó una media de un 15% durante 2011 y el gasto medio también descendió en un 22%.

El presidente de la Asociación Española de Balnearios Urbanos y Spas, Spatermal, Alfredo Pérez, considera que el hecho de que este tipo de instalaciones recibiera menos de visitas no significa una caída preocupante "aunque, reconoce, que sí lo es el descenso del gasto".

Pérez ha querido incidir en que el efecto negativo de la crisis económica se ha notado, sobre todo, en el freno en la construcción del número de los espacios dedicados a ello, que suman un total de 1.600 actualmente.

"En los últimos cuatro años y medio se llevaron a cabo más de 1.400 proyectos, mientras que en estos meses de 2012 sólo lo han hecho seis como consecuencia del freno que ha experimentado el sector hotelero español", ha lamentado.

Coste de mantenimiento

A pesar de que España es el sexto país del mundo en la utilización de estas instalaciones de relax --con más de seis millones de usuarios al año--, actualmente la evolución general es bastante irregular "con algunos establecimientos que han cerrado y otros con más ingresos", ha añadido Pérez.

No obstante, "los que peor lo están pasando son los locales con oferta solo de agua situados a pie de calle debido a que el coste de mantenimiento de las instalaciones es muy elevado".

Cambio de tendencia

En los últimos años se ha registrado un cambio en la tendencia de los clientes, ya que han pasado de demandar tratamientos únicamente de agua a querer experimentar los day spa con terapias de estética, masajes o relajación.

En este sentido, los spas ubicados dentro de los resorts de playa y con novedades estéticas viven su momento álgido en verano, coincidiendo con la temporada de vacaciones, mientas que los urbanos lo hacen en invierno y primavera.