El turismo no quiere ser la excusa para la liberalización de horarios

El turismo no quiere ser la excusa para la liberalización de horarios

El sector considera que la medida sólo será efectiva si se cambia radicalmente la política turística

Javier Cavanilles

Valencia

12/10/2013 - 20:19h

Edificios en primera línea de mar en Benidorm

No se oponen a la media, pero tampoco creen que por si sola vaya a ser un motor para mejorar Valencia como destino. El sector del turismo ha recibido con cierta indiferencia la decisión de la Generalitat de apostar la libertad de horario comercial para las localidades que así lo soliciten.

No es que se opongan, sino que no creen que por sí sola vaya a tener mucho efecto y, sobre todo, se niegan a ser la excusa  para poner en marcha una media sin el apoyo de los directamente afectados.

Luis Martí, presidente de la Unión de Hosteleros de la Provincia de Valencia (UHPV), lo explica con un ejemplo muy sencillo: “Madrid, con la mayor libertad de horarios de España, ha caído este verano como nunca en número de turistas mientras Barcelona, quizás la más restrictiva, ha batido cifras históricas”, señaló. La conclusión es que, la medida, por si sola no va a servir de nada.

 
La administración quiere que los alcaldes puedan decir si su localidad debe ser declarada Zona de Gran Afluencia Turística 

 

En términos parecidos se expresó Manuel Espinar, presidente de la Federación de Hostelería de la Provincia de Valencia. “Es verdad que una ciudad cerrada es una ciudad muerta y que la libertad de horarios comerciales puede permitir la sinergia entre el pequeño comercio y los agentes turísticos”, apunta.

Sin embargo, precisa, esto es positivo cuando el destino se ha posicionado con un tipo de cliente de cierto poder adquisitivo y no como ocurre ahora cuando prima la cantidad. Pero, añade, “la decisión les atañe a ellos”.

Más cantidad que calidad

Lo que pretende la administración es que los alcaldes puedan decir si su localidad debe ser declarada Zona de Gran Afluencia Turística (ZGAT), independientemente de si realmente lo es.

Así se hizo en el barrio valenciano de Orriols, donde está el centro comercial Arena pero sin apenas atractivo turístico. Todo el sector del pequeño comercio está en contra, la asociación de grandes superficies (Anged), a favor.

Destino consolidado

Una de las inquietudes del sector turístico es que la ciudad de Valencia recibe un número de visitantes más que suficiente para poder considerarlo un destino consolidado (70% de ocupación este verano). Sin embargo, la política de la administración se fija más en el número que en la calidad.

La apuesta por el low cost –“propia de países emergentes”, según el sector- no mejoraría las cifras con tiendas abiertas o cerradas porque son visitantes de escaso poder adquisitivo.

Por un nuevo modelo

Tanto Espinar como Martí coinciden en una cosa: si la Generalitat va a apostar por ampliar horarios, la ciudad debe apostar por un modelo –shopping city en palabras del primero- adecuado. “Lo que no va a pasar es que por abrir se vaya a empezar a vender más”, añade Espinar, pero “como apuesta a largo plazo es interesante”.

Espinar recuerda que el sector del comercio urbano tiene muchos puntos en común con el del turismo: predomina la pequeña empresa. La diferencia es que ya goza de libertad de horario desde hace tiempo.

“La tendencia a largo plazo es ampliar horarios, y el sector no debería tener miedo a hacer esa transición, pero si todo se acompaña de una política turística global y no cómo hasta ahora”, añade.

Que decidan los comerciantes

Algo más crítico se muestra Martí. “En primer lugar, hay que tener en cuenta que la decisión no se puede tomar de espaldas al pequeño comercio, y nosotros apoyaremos su decisión”.

No oculta que para el sector turístico más comercios abiertos más tiempo no será nunca negativo, pero recuerda que “en el centro histórico hay libertad casi total de horarios desde hace tiempo, así que tampoco parece que la cuestión que plantea la Generalitat sea prioritaria”.

¿Hay truco?

Martí no oculta su sospecha de que se está utilizando intencionadamente al sector turístico en el debate. “La medida puede ser buena en el centro de la ciudad y en barrios muy visitados, pero no tendrá ningún efecto fuera de allí ni en localidades que apenas reciban turistas”, insiste.

En ningún caso dijo que es otro de los que se teme que la medida es únicamente una demanda de las grandes superficies y que se está utilizando el tema del turismo con cortina de humo.