"En los viajes sólo de mujeres se ríe y se llora mejor"

"En los viajes sólo de mujeres se ríe y se llora mejor"

Ana Blasco, fundadora de la agencia 'women only' Wom, explica esta tendencia al alza en el mercado turístico

Sonsoles Vázquez

Madrid

28/05/2016 - 20:00h

La tendencia  de los viajes en femenino está ganando adeptas en España

Ana Blasco, fundadora y directora de Wom Viajes, recuerda cuándo y cómo nació la idea: "Hace tres años, cuando un grupo de ocho mujeres –no todas amigas- decidimos hacer un viaje por Jordania en furgoneta. La experiencia salió genial. Nos dimos cuenta, además, de que muchas mujeres no viajan porque no tienen con quién, o porque a sus maridos no les gusta, o porque los amigos empiezan a hacer planes familiares. Y pensamos que podría ser una buena idea enfocarnos a este nicho de mercado. Hay muchos tipos de agencias, pero sólo para mujeres, no". 

Una alternativa que coge fuerza

Won Viajes se ha centrado además en grupos pequeños, con itinerarios personalizados y cierta dosis de aventura, y siempre en compañía de una guía de la agencia. Hasta el momento, ya ha organizado rutas por el mundo a unas 200 viajeras. En 2015 planificó alrededor de dos viajes al mes y este año ha ampliado la oferta, sobre todo en los meses más potentes. De sus destinos cercanos, Italia es uno de los que mejor funciona, así como Escocia y Provenza, seguidos de otros más exóticos como Cuba, Indonesia, Tanzania y Nicaragua.

"La edad media de nuestras viajeras ronda los 45 años y sus motivos son de lo más variados: hacer amigas, la seguridad de sentirse arropadas en un grupo, la espontaneidad que a veces no se tiene en un grupo mixto, el intercambio de experiencias, la diversión, la tranquilidad... Viajar sólo con mujeres apetece más o menos según las circunstancias particulares de cada persona. Pero aseguro que los vínculos que se generan entre nosotras son muy especiales", añade Blasco.

Sensación de libertad

La fundadora de esta agencia tan rosa opina, además, que "las mujeres tenemos mucha sensibilidad y empatía, por lo que enseguida pasamos a ver como amigas a esas viajeras desconocidas y a compartir con ellas gran cantidad de cosas: experiencias vitales, sabiduría y trucos de todo tipo, confidencias… Son viajes muy enriquecedores. Incluso reímos y lloramos mejor".

En cualquier caso, sus programas de escapadas no tienen nada que ver con lo que normalmente se entiende como 'femenino'. Es decir, no están enfocados a spas, compras o clases de cocina. "Son viajes en los que huimos de las masas, vamos con calma, conocemos a sus habitantes y hacemos actividades con ellos, compartimos con complicidad muchas charlas y sobremesas... Y, sobre todo, recuperamos la sensación de libertad".

Por libertad, Ana Blasco se refiere a "ese sentimiento de escapar de la rutina, de las obligaciones diarias, de los cuidados a todos los demás menos a nosotras mismas. Por unos días, nuestras viajeras se dedican tiempo para disfrutar. No hay prisas por ir a buscar a los niños al colegio, ni preocupación por hacer la compra o despachar con el jefe. Cuando viajamos con amigos o con nuestra pareja, nos llevamos parte de nuestro rol, sea cual sea, de vacaciones. En cambio, al viajar con desconocidas, realmente nos liberamos".