Julio De la Cruz admite que en Transhotel habrá despidos

Julio De la Cruz admite que en Transhotel habrá despidos

El consejero delegado avisa que cualquier plan de viabilidad pasa por un recorte de plantilla

Gabriel Trindade

Barcelona

14/10/2014 - 20:22h

Protestas de los trabajadores de Transhotel.

Julio De la Cruz ha admitido este martes que, pase lo que pase, la plantilla de Transhotel sufrirá un tijeretazo. El consejero delegado y propietario del 20% de la compañía se ha visto obligado a reconocer la situación después de que la plantilla haya forzado una reunión con el comité de empresa. Los trabajadores, hartos de la desinformación a la que están sometidos en este momento crítico, se han plantado y han salido a la puerta de la empresa a protestar.

De la Cruz cree en la viabilidad del grupo, que se encuentra en situación preconcursal desde la semana pasada con una deuda de entre 30 y 50 millones. No obstante, ahora ya hay matices. Si la semana pasada la dirección del grupo intentó convencer al sector de que este bache se superaría con tranquilidad, el directivo se ha mostrado mucho más realista en el encuentro de este martes, según representantes del comité. Puede que Transhotel sobreviva pero no lo hará en su actual forma. Algunas divisiones se adelgazarán y otras incluso podrían llegar a desaparecer.

El jueves se producirá una nueva reunión con los sindicatos. La cúpula de Transhotel ha asegurado que necesitan dos semanas para elaborar un plan de viabilidad pero, los representantes de los trabajadores, han insistido en conocer el futuro antes. De la Cruz se ha comprometido a empezar a hablar del futuro de la plantilla en ese encuentro. Este medio se ha intentado poner en contacto con la dirección de la compañía sin obtener respuesta.

Transhotel, que emplea a unas 600 personas, entró en preconcurso de acreedores el martes pasado. La decisión del grupo se produce después de que las negociaciones para la venta de la compañía a Hotusa hayan fracasado. El grupo de Amancio López pretendía adquirir el 60% de la firma, por lo que inyectaría liquidez a su maltrecha tesorería. No obstante, el empresario gallego no vio la apuesta clara.

Anteriormente, el fondo Springwater también estuvo interesado en adquirir a la firma con sede en San Sebastián de los Reyes (Madrid). Esta transacción también fracasó.