La dicotomía del turismo en la huelga general

La dicotomía del turismo en la huelga general

El sector acelera la destrucción de empleo aunque los empresarios aseguran que evitan nuevos 'Marsans'

La locomotora de la economía española acelera en la destrucción de empleo, aunque globalmente el sector sigue en expansión gracias al visitante extranjero. En los últimos meses, grandes actores del mercado han decidido dar pasos para evitar la erosión del negocio o reducir pérdidas y ajustarse en parámetros de competitividad revisando su capítulo 1. Ello confluye en un clima de desgaste general a rebufo del quinto año de crisis económica y de la segunda huelga general convocada en seis meses por los mayores sindicatos.

En turismo, este medio año se ha caracterizado por la concentración de los planes para reducir plantillas o retribuciones. El sector sufre los primeros síntomas que en otras actividades emergieron el 2010.

Desde que el gobierno español aprobó la reforma laboral se han presentado cinco grandes expedientes de regulación de empleo (ERE) que afectan en conjunto a prácticamente 15.000 trabajadores. El Ministerio de Fomento contribuirá  con ajustes en Adif aprovechando que la nueva ley permite la regulación del sector público. Alrededor de 1.000 personas perderán su trabajo en el gestor de infraestructuras ferroviarias. AENA prescindirá de otros 1.500 profesionales en los aeropuertos del Estado.

Los mayores de la historia


No todo son despidos. La mayoría de los afectados en turismo, unos 9.000 empleados, verán reducciones de jornada y, por lo tanto, de sueldo, pero mantendrán el puesto. Es el caso de Viajes El Corte Inglés que presentará uno de los mayores expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) de la historia. Afectará a toda su plantilla, casi 5.000 trabajadores, y su negociación ha empezado este martes, un día antes de la jornada de huelga general.

El grupo de Isidoro Alvárez y los sindicatos representados se han dado un plazo de 15 días para cerrar las condiciones. Comisiones Obreras (CCOO) y Unión General de Trabajadores (UGT) han pedido sumarse a la mesa debido a la importancia del expediente, aunque su representación es escasa en las agencias de viaje de El Corte Inglés.

Deterioro del negocio

La reforma laboral permite justificar la regulación de sueldo o empleo si la compañía demuestra que la facturación está cayendo, y es lo que hará Alvárez. El beneficio hasta febrero de este año se ha dejado el 13%. Fuentes del sector aseguran que los tres primeros trimestres de 2012 no han ido mejor. Tampoco para Barceló Hoteles que mandará a sus empleados antes a casa, aunque respetará sus contratos.

La firma de Simón Barceló reducirá el horario durante la temporada de invierno para compensar la caída previsible de la demanda, otro aspecto que recoge la reforma –condiciones futuras de evolución del negocio—. Así que este octubre dio el paso y fue la primera empresa del sector que redujo la jornada laboral por el parón del consumo. En general, el horario comercial se ajustará en una hora diaria. La medida estará en vigor hasta el 16 de marzo.

Reducir costes

Por su parte, las unidades de negocio que dependen del tráfico vacacional trabajarán dos horas menos. La intención de Barceló es la de reducir costes, ya que la rebaja horaria conllevará, además de un descenso del sueldo de los empleados afectados, menores cotizaciones sociales por los mismos. Con la venda antes que la herida, los responsables de las grandes empresas turísticas quieren “evitar nuevos cadáveres, como Marsans. No olvidamos la caída de esa agencia”, declara a este diario un alto ejecutivo del sector bajo condición de anonimato. El objetivo, dicen, es la supervivencia de las empresas y, por lo tanto, del empleo.

Barceló y Viajes El Corte Inglés no son los únicos. Su competencia está en la misma situación. Catai Tours o Guitart Hotels también han presentado ERTE recientemente. AC Hotels atraviesa dificultades y algunos grupos de interés temen medidas similares. Entre operadores, agencias y hoteles, un colectivo de 10.000 profesionales sufrirá modificaciones en los contratos laborales en las próximas semanas, cuando no su extinción. Sin embargo el mayor drama se vive en la T4 de Madrid-Barajas.

En 'shock'


Iberia aún está en shock tras el anuncio oficial de 4.500 despidos, que alcanzarían los 7.000 si los sindicatos no ceden a las pretensiones de International Airlines Group (IAG). El grupo aeronáutico quiere acometer un plan de adelgazamiento que supone la salida de una cuarta parte de la plantilla como mínimo. Iberia reconoce que dispone de 1.000 millones para pagar uno de los mayores ERE de la historia, sólo superado por Telefónica.

Son los casos más llamativos, pero no los más numerosos. Las PYMES turísticas siguen el mismo camino a juzgar por la evolución de la encuesta de población activa. El turismo da trabajo a 2,5 millones de personas, el 1,5% menos que hace exactamente un año. Los grandes ERE con extinción de contratos aún no están contemplados en la estadística.

Menos empleo

Los últimos dos trimestres (hasta septiembre) denotan por un lado, la aceleración de la destrucción de empleo y, por otro, la falta de nuevas ofertas para atender la temporada alta. Por sectores, el último año ha sido particularmente cruel en el alojamiento con caídas del 11,7%. El transporte de pasajeros es el segundo colectivo de mayor impacto con el 3,2% menos de trabajadores. La hostelería cierra la clasificación con el 2,3%. Globalmente, el turismo ha generado parados, pero seis puntos menos que la media del sector servicios, con una variación negativa del 2,1%.

En esta jornada de huelga, el sector se divide, de este modo, entre las protestas para frenar los despidos o la reflexión de quienes avisan que si no se toman medidas y se flexibiliza el mercado, el turismo será la próxima víctima del ciclo económico. El árbol de los beneficios no debe ocultar el bosque de la competitividad, dicen los expertos, sobre todo si las perspectivas de 2013 son aún negativas. El consenso es que la presión sobre la facturación será mayor y que globalmente el ebitda del conjunto caerá el 1,5%. Se otean, por lo tanto, más regulaciones desde la atalaya de la economía española.