La falta de nieve ya clausura pistas de esquí

Estación de esquí de Boí Taüll (Lleida)

La falta de nieve ya clausura pistas de esquí

La estación de Boí Taüll cierra en Semana Santa para no aumentar las pérdidas. La única pista gallega, en Manzaneda, se acerca a la quiebra

La falta de nieve comienza a cerrar pistas de esquí. La estación de Boí Taüll, en Lleida, comenzó la temporada de invierno a medio gas y no ha podido remontar. Las deudas de la gestión han lastrado los resultados de la estación que previsiblemente no abrirá el próximo diciembre. Al otro lado de España, la única pista gallega, la de Manzaneda, en Ourense, también acumula pérdidas y afronta el riesgo de cierre definitivo.

Boí Taüll ha facturado 4.989 millones en la temporada 2011-2012, lo que representa casi el 40% menos que en el ejercicio anterior. En la temporada 2010-2011, había alcanzado unas ventas de 8.446 millones de euros.

ERE temporal


Ahogada por las deudas, la compañía leridana ha presentado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) temporal que afecta a 90 trabajadores y que tendrá una duración de seis meses.

Además, la estación ha puesto el cartel de ‘cerrado’ antes de Semana Santa, para evitar que el déficit aumente, explican fuentes de la compañía. El número de reservas estas fechas no era “suficiente” para mantener abiertas las instalaciones, esgrimen.

Los clientes han sido derivados a estaciones cercanas como Espot y Port Ainé, y en algunos casos se ha procedido al reembolso del dinero.

Futuro “incierto”

El ERE afecta a 17 trabajadores de la estación, a nueve de la central de reservas de Barcelona y a 64 del servicio de hostelería, cuya apertura estaba prevista para verano.

El comité de empresa ha avisado de que el futuro de la estación es “incierto”. Sus integrantes explican que el ERE --cuya duración abarcaría desde el 1 de mayo hasta el 31 de octubre--, dejaría en el aire el mantenimiento de los remontes para la campaña 2012-2013, por lo que no daría tiempo de inaugurar la temporada.

Riesgo de quiebra en Galicia

Pero los problemas de las estaciones de esquí no son exclusivos de Lleida. La única estación gallega, Manzaneda (Ourense), se encuentra en una situación casi de quiebra. De hecho, a finales del pasado año, el Gobierno autonómico le inyectó medio millón de euros para poder hacer frente a sus deudas.

Meisa, la empresa que gestiona la estación de esquí, cerró el 2011 con unas pérdidas de casi 750.000 euros. Para la compañía, el gran problema radica en la falta de jornadas con nieve.

Es por ese motivo que, de cara a Semana Santa, la estación ofrece actividades con precios propios de temporada baja. Desde el jueves y hasta el domingo las instalaciones ofertarán un precio “especial” en las pernoctaciones, que vendrán acompañadas de actividades gratuitas. El objetivo ahora es vender que la estación de esquí puede ser “mucho más que nieve”.