La Interpol investigará los bienes ocultos de Díaz Ferrán y Pascual en el extranjero

La Interpol investigará los bienes ocultos de Díaz Ferrán y Pascual en el extranjero

Los acusados poseen bienes en EEUU, México, Holanda y Portugal que han sido escondidos a acreedores y administradores concursales

Ramón Roca

03/12/2012 - 22:44h

El caso Marsans traspasa las fronteras de España. Los tentáculos de Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual llegan a otras jurisdicciones como EEUU, México, Holanda y Portugal. Las cuatro compañías (Meliá, AC Hotels, Orizonia y Pullmantur) que han interpuesto la demanda contra los ex propietarios de Marsans y el actual propietario de la agencia de viajes, Ángel de Cabo, basan su alegato en una presunta ocultación de bienes inmuebles de alto valor que ambos empresarios poseen en estos países.

Para poder conseguir toda la información posible sobre estas fincas, los demandantes han solicitado al juez que la Interpol y las autoridades competentes de EEUU, México, Holanda y Portugal identifiquen a los propietarios de una serie de empresas y levante embargo preventivo de todos los bienes de las mismas.

De Holanda a México

La querella contra Díaz Ferrán, Gonzalo Pascual y Ángel de Cabo explica una serie de operaciones fantasma en las que quedan ocultos bienes de los empresarios. Todo comenzó en Holanda en 2007. La sociedad Travel Bus, propiedad de Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual, compró la sociedad holandesa Ubert Real Estate por 35 millones de dólares (26,9 millones de euros) a la firma Lismore Investment. Los empresarios dejaron a deber 26,9 millones de dólares (20,7 millones de euros).

En febrero de 2010, Díaz Ferrán y Pascual pusieron como fianza para el pago de esa deuda una serie de fincas situadas en San José del Cabo, en el estado mexicano de Baja California, de las que es propietaria la sociedad mexicana, Desarrolladora Saclol. El contrato de reconocimiento de la deuda por parte de Saclol lo firmó el hijo de Díaz Ferrán, Gerardo Díaz Santamaría, por lo que los bienes serían propiedad de los acusados.

Apartamentos en Nueva York

Por otro lado, la acusación ha pedido al juez de la Audiencia Nacional que la autoridad competente de EEUU embargue y prohíba disponer a Ángel de Cabo y Díaz Ferrán de los dos apartamentos que poseen en el Hotel Plaza de Nueva York.

Estos bienes están a nombre de Holdisan Inversiones New York y Holdisan Central Park, filiales de Holdisan, compañía que Díaz Ferrán vendió a De Cabo como parte del trato.

Fincas de Portugal

En el caso de Gonzalo Pascual, el fallecido empresario poseía a su nombre y al de su esposa, María Ángeles de Riva Zarrilla, la Sociedade Agricola de Caldelas, que junto a la Sociedade Agricola da Herdade Baldío, adquirieron dos fincas de 445 y 380 hectáreas en el municipio de Vimieiro (Portugal).

Además, ambos son administradores de la agencia de viajes Horizontesclasse por lo que podrían ser también accionistas de la misma, reza la querella.

La indemnización por Aerolíneas

Los querellantes dan un paso más en su demanda. Como el entramado societario de De Cabo con Díaz Ferrán y Pascual es de tanto calado, las cuatro demandantes requieren también el embargo de la indemnización por Aerolíneas Argentinas que en estos momentos está en trámite en el Ciadi, la Cámara de Arbitraje de Inversiones que pertenece al Banco Mundial.

La indemnización por Aerolíneas Argentinas asciende a 1.100 millones de euros. Las empresas Teinver, Transportes de Cercanías, y Autobuses del Sur, del holding Posibilitum Business, propiedad de Ángel de Cabo, son las que demandaron al Estado argentino para que les paguen por la expropiación de la aerolínea. De Cabo compró estas empresas, y por lo tanto los derechos de la indemnización, por 3.060 euros.

Además, para que la defensa del caso beneficie a los acreedores, es decir, que cobren los 1.100 millones, los querellantes solicitan que De Cabo no sea quien defienda el proceso sino que lo realice una defensa jurídica autónoma que rinda cuentas ante la Audiencia Nacional.

Un Phantom


Asimismo, la acusación explica en la querella que De Cabo falsificó una factura para que no le embargaran a Díaz Ferrán un Rolls Royce Phantom, un coche que está valorado en 500.000 euros. Este lunes, la policía requisó varios coches de lujo en el registro de las viviendas de Díaz Ferrán y De Cabo, así como millones de euros en metálico y lingotes de oro.

Además, demandan el embargo de otras fincas que poseen los acusados en España, como es el caso de un chalet en Mallorca y de las acciones que posee Teinver en otras compañías como es el caso de Deoleo (antiguo Grupo SOS Cuétara).