Los españoles se llevan el trabajo a la playa

Los españoles se llevan el trabajo a la playa

Los ciudadanos desconectan cada vez menos durante las vacaciones, según un estudio

Marta Sánchez

06/08/2013 - 02:00h

A la pregunta de si los españoles desconectamos en vacaciones, el 85% responde que sí. Pero con la crisis, desvincularse del trabajo es una tarea cada vez más complicada, según apunta el director de relaciones institucionales de Randstad, Luis Pérez. La necesidad de dar lo mejor de cada uno en momentos de crisis pasa factura. Y eso se ha notado en el último año.

La conclusión se extrae de una encuesta realizada por la compañía, según la cual, el 85% de los consultados necesita una semana para desconectar de su puesto de trabajo o de sus estudios. En cambio, el 61,65% de los encuestados no se siente liberados de la carga laboral. El 24,60% necesita dos semanas para cargar pilas y el 13,57% restante, más de 15 días.

Mujeres y universitarias


Pero no sólo la responsabilidad laboral es un factor a tener en cuenta. Por sexos, las mujeres son las que muestran más dificultades para desconectar (el 16% frente al 14% masculino). Sobre todo aquellas que tengan edades comprendidas entre los 25 y los 34 años y, como no, con estudios universitarios.

Para poder dejar a un lado las preocupaciones de la oficina, los expertos recomiendan cerrar el máximo de temas posibles antes de emprender las vacaciones para no estar pendientes de ellos durante el descanso. Además, según Pérez, es fundamental saber planificar las vacaciones con el equipo de trabajo así como delegar funciones para reducir la carga durante el verano.

Hábitos saludables


Además, una mens sana in corpore sano ayuda a disfrutar más de los días estivales. Por ello, los especialistas recomiendan aprovechar estos días para practicar deporte y no dejar de lado los hábitos saludables.

Otro punto destacado por los expertos es utilizar las redes sociales con un único pretexto: pasarlo bien y desconectar. Pero si duda, el mejor aliado del trabajador para desconectar de las vacaciones se centra en un simple gesto: apagar el móvil.