Marcel Forns: “las agencias de viajes de empresa no venden paquetes turísticos”

Marcel Forns: “las agencias de viajes de empresa no venden paquetes turísticos”

La Comisión Europea se dispone a revisar la legislación comunitaria en materia de viajes combinados, de la que Gebta Europa pide que quede excluido el 'business travel'

Joan Oliva

22/03/2012 - 19:31h

Las agencias de viajes de empresa (Travel Management Companies) agrupadas en la asociación GEBTA Europa reclaman que los desplazamientos de negocios queden al margen de la normativa europea sobre viajes combinados, porque su naturaleza y contexto contractual no es la de un viaje de ocio.

Tanto el presidente del ente, Michel Durrieu, como el director general en España, Marcel Forns, han declarado a 02B que confían en que la Comisión Europea podrá atender a las demandas del sector en la revisión que está realizando sobre la normativa viajes combinados, aquellos en los que al menos hay contratados un transporte y un alojamiento.
 
Esta asociación de agencias especializadas en viajes de empresa mantiene contactos con la Comisión Europa y miembros del Parlamento Europeo, para exponerles las diferencias entre los viajes vacacionales y el viaje de negocios, tanto desde un punto de vista operativo, como del marco contractual.

La empresa contrata


En el caso de los viajes de empresa, esgrime Forns, quien contrata el viaje no es el viajero, sino la empresa. No existe a fin de cuentas un contrato entre la agencia y el consumidor final, sino entre el intermediador del viaje y la empresa en nombre de quien se desplaza el viajero. Los contratos existentes suelen disponer además de un denominado Service Level Agreement (SLA), que detalla las condiciones en los que la agencia prestará sus servicios para la empresa. En el ámbito profesional, además, la empresa tiene la responsabilidad sobre los viajeros cuando éstos se desplazan por motivos laborales

La situación en el caso de los viajes de ocio es distinta. El viajero es quien directamente suscribe un contrato. Esta situación es la que llevó al legislador comunitario a promulgar hace unos años una Directiva europea cuyo objeto principal era el de salvaguardar al viajero, que se encuentra en una situación de mayor desprotección frente a posibles incumplimientos de los proveedores o organizadores.

Sin alternativas

Las diferencias entre la tipología de los viajes de ocio y los profesionales son también operativas, y por este motivo no son adecuadas para el business travel muchas de las alternativas que prevé la Directiva de Viajes Combinados como la consabida solución de ofrecer un viaje de sustitución equivalente o superior para otra fecha.

Cuando un directivo tiene que asistir a una reunión de trabajo, difícilmente puede cambiar de fecha y hora. El interés de la empresa para la que trabaja es que llegue a la reunión por la vía que sea, y para eso su agencia de viajes de negocios deberá buscarle la flexibilidad más eficiente y rápida. En realidad, en el ámbito del business travel y de los negocios, la flexibilidad exige que sea justamente el viajero el que realice cambios en el itinerario o en los horarios de los viajes.

Cuando el cliente de una empresa viaja a su destino por motivos laborales ni ha contratado él el viaje (no lo está pagando él) ni ha contratado, en realidad, ningún paquete turístico, porque el moivo de su viaje es otro.