Morir de éxito: la paradoja del turismo en Valencia

Morir de éxito: la paradoja del turismo en Valencia

El sector no puede mantener la misma calidad mientras los ingresos por turistas no paran de caer

Javier Cavanilles

05/08/2013 - 20:41h

Morir de éxito. Ese parece ser el futuro de Valencia como destino turístico si no se hace algo pronto, según el presidente de la Federación Empresarial de la Hostelería de Valencia (FEHV), Manuel Espinar. Según explicó a Economía Digital, los empresarios dan demasiada calidad a precios excesivamente bajos, “y esto en una década supondrá el cierre del 75% del sector”. O se apuesta por un turismo de calidad o de cantidad, pero las dos cosas no puede ser.

Este mismo lunes, la conselleria de Economía anunció que la ocupación hotelera en la capital del Turia será del 70%, un 2% más que en agosto del año pasado. En el caso de la provincia, son todavía más optimistas: 75% de ocupación, un incremento interanual del 19%. En principio, todo parece ir viento en popa.

Sin embargo, la realidad es bien distinta: Valencia está mal posicionada en el mercado, da más de lo que recibe. “Es una espiral que va a tener graves consecuencias”, apunta. Los datos son claros: un turista en Madrid gasta 163 euros al día; en Barcelona, 130; y en Valencia, apenas 77 euros. El consumo se ha reducido ya un 25% con respecto a 2008.

Más calidad a menor precio no es la solución

“Somos, con Canarias y Madrid, uno de los destinos mejor valorados de España, pero eso no se nota en los ingresos”, apunta. Hasta ahora, la tendencia ha sido ir bajando precios pero manteniendo la calidad. El empresario es el que ha asumido la mayor parte del esfuerzo y así no hay futuro”, señala.

Una de las paradojas de Valencia queda reflejada en los cruceristas, 174.207 en los seis primeros meses del año (una ligera caída del 4,92% con respecto a las mismas fechas de 2012).

“El gasto medio por persona en este caso es de unos 12 euros, que no es mucho, pero como intangible es un sector por el que hay que apostar: son los que llegan a sus lugares de partida con ganas de volver y nos recomiendan”, dice. Representan el tipo de turista de calidad que necesita la ciudad: el que hace publicidad gratuita y atrae visitantes de alto standing.

Menos gasto

A todo esto se suma un tipo de cliente que gasta menos. En la Comunitat , la variación interanual de este indicador (datos de junio de Egatur) es de un - 1,7%, cuando la media nacional ha crecido un 1,8%. En Baleares (8,2%), Cataluña (9%) o Canarias (3,7%) el gasto se ha disparado.

Aunque Valencia está literalmente tomada por extranjeros, el 56% de los profesionales del sector decían en junio que la situación es peor que en  2012. “y los datos de agosto, que en realidad el mes acaba el día 18, me temo que serán peores”, según Espinar.

Por lo que respecta a la hostelería, el gasto media ha caído un 4%. El ticket medio se sitúa ya en 21 euros (24 euros para  turista). “La oferta de alojamiento está muy paquetizada, en el centro algunos sólo gastan en agua y una porción de pizza, y el menú está ganando terreno a la carta”, señala.

Bueno y barato, un cóctel peligroso

Espinar no discute los buenos datos oficiales. Lo que señala es que el número de visitantes no está teniendo la repercusión económica que debería. “No estamos bien posicionados con esta relación calidad - precio”, insiste Espinar. “Pero lo peligroso es que si el cliente se acostumbra a esta situación, luego es difícil aumentar los precios y ese es el problema que hay que atajar”, añade.

A medio y largo plazo, la ‘paradoja’ del turismo en Valencia podría arruinar a uno de los sectores más importantes de la economía local. “No necesitamos más turistas, necesitamos a turistas de más calidad, y eso van a Madrid y a Barcelona, pero no aquí pese a que la oferta es tan buena”, concluye. Renovarse o cerrar, ese es el gran reto del sector.