Se buscan diez millones para convertir el Príncipe de Asturias en museo

Se buscan diez millones para convertir el Príncipe de Asturias en museo

El portaaviones está destinado al desguace a menos que un inversor pague su transformación

Cristina Díaz

La Coruña

18/05/2014 - 13:06h

Miembros de la tripulación del portaaviones Príncipe de Asturias
Para transformar el portaaviones Príncipe de Asturias en un museo se necesitaría una inversión de diez millones de euros. Además, el mantenimiento se elevaría hasta los tres millones anuales. Esos, por lo menos, son los cálculos del ministerio de Defensa.

El valor residual del buque, una vez se retiren todos los sistemas de armas y telecomunicaciones, se estima en 50 millones de euros. Estas son las cifras que debe manejar cualquier inversor que esté dispuesto a adquirir el que, tiempo atrás, fue el buque insignia de la Armada española y salvarlo del desguace.
 
 
El mantenimiento del barco se estima en tres millones al año
 
Así lo pide el manifiesto impulsado por dos senadores de PP y PSOE, suscrito por representantes de la sociedad civil. Quieren evitar que el barco se convierta en chatarra y apuestan por “algún tipo de función museística y de reclamo turístico”.

El secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles, dejó claro esta semana, en el marco de un desayuno informativo, que el Gobierno descarta iniciar una iniciativa de este calado, si bien, cualquier oferta será bienvenida.
 
 
Defensa lo desguazará si la Armada no recibe ninguna oferta
 
"Con el máximo respeto a lo que representa un buque que ha sido tan emblemático en nuestra Armada, estamos procediendo ordenadamente al final de su vida, que inevitablemente tiene que ser el que se está haciendo, que es su desmilitarización y finalmente, si no hay otra alternativa, su desguace".

El número dos de Defensa insistió, no obstante, en que “la Armada recibirá con sentido positivo” cualquier tipo de iniciativa privada que busque “alternativas al desguace”. El Gobierno tuvo que dar de baja el portaaviones ya que, tras 25 años de servicio, requería la renovación urgente. El coste podía ascender hasta los 150 millones de euros.