Turespaña y Husa deben 17 mensualidades a las cafeterías del Palacio de Congresos

Turespaña y Husa deben 17 mensualidades a las cafeterías del Palacio de Congresos

Los empleados exigen en las puertas de la CEOE y del Instituto del Turismo que se responsabilicen de su situación

Gabriel Trindade

Barcelona

18/02/2014 - 20:45h

El Palacio de Congresos de Madrid.
Los trabajadores de las cafeterías del Palacio de Congresos de Madrid llevan más de un año en tierra de nadie. El recinto ferial cerró después de la crisis del Madrid Arena y desde entonces ni Turespaña, propietarios del negocio, ni Husa Hoteles, adjudicatarios de la concesión, quieren saber nada de ellos. Los 40 trabajadores acumulan 17 mensualidades por cobrar.
      
 
El resto de personal del Palacio de Congresos sigue cobrando sin ningún problema pese a estar cerrado
 
Esta semana han protestado en la puerta de la CEOE, donde el propietario de la cadena Husa, Joan Gaspart, ejerce funciones de vicepresidente, y este miércoles lo harán también frente al Instituto de Turismo.

Husa abandonó la concesión del Palacio de Congresos a los pocos días de anunciarse el cierre. La compañía rompió el contrato unilateralmente y se desentendió de la subrogación de la plantilla. En Septiembre, una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid dictaminó que los trabajadores seguían contratados por la firma. Así, no están despedidos –por lo que no pueden solicitar la prestación de desempleo-- pero tampoco cobran.

La situación se hace aún más rocambolesca si se tiene en cuenta que todo el personal del Palacio de Congresos sigue acudiendo a sus puestos de trabajo y cobrando por ello, según señalan fuentes de CCOO. Desde el equipo de seguridad hasta la dirección del centro. “Lo lógico era no renovar las contratas a finales de año y cerrarlo hasta nuevo aviso pero no ha sido así”, señalan fuentes de los trabajadores.

Los sindicatos exigen a la Administración que se implique en su situación. Que busque la “fórmula y el proceder” que ponga fin al conflicto y dé solución ya a la dramática situación de incertidumbre en la que llevan meses y meses inmersos estos trabajadores.