WimBag, el invento español para no perder el equipaje, busca financiación

WimBag, el invento español para no perder el equipaje, busca financiación

Si consigue el capital necesario, esta práctica aplicación podría lanzarse al mercado durante 2016

Sonsoles Vázquez

Madrid

03/02/2016 - 19:48h

26 millones de maletas desaparecen cada año en los aeropuertos

El punto de arranque de los emprendedores responsables de Wimbag ha sido una constatación. En todo el mundo se realizan anualmente unos 3.000 millones de viajes en avión, el 40% de las maletas sufren algún tipo de daño, y casi 26 millones de ellas desaparecen, de las que solo se encuentran un millón.

¿En qué consiste?

Así, para hacer los viajes más fáciles, ha nacido WimBag, un pequeño dispositivo que se sitúa en el equipaje una vez facturado, que se conecta a la app en nuestro móvil y que nos informa de dónde está en cada momento nuestra maleta, si alguien la abre, si ha llegado a un aeropuerto equivocado, o simplemente, si se ha extraviado. Y todo ello a través de unas simples notificaciones.

Su mayor valor añadido es que, además, en el caso de que la compañía haya perdido nuestro equipaje, podremos realizar todos los trámites directamente desde la propia aplicación para conseguir recuperarlo.

Dos modelos

Para ello cuenta con un localizador, una alerta de apertura, un sistema que detecta la presurización de la cabina para desactivarse automáticamente, y una batería que dura cinco días.

El modelo básico, que cuesta unos 60 dólares, incluye una tarjeta SIM (gratis los seis primeros meses y luego de pago por unos 20 euros al año o 2 euros al mes), ya que utiliza GPRS para obtener la posición del mismo. También existe otro modelo más avanzado, desde 70 dólares, que incorpora GPS, ideal para aquellas personas que viajen por carretera y necesiten una localización más exacta en zonas de poca cobertura.

En estos momentos, Wimbag está en conversaciones con diferentes compañías aéreas europeas para firmar acuerdos de colaboración que permitan hacer estos trámites lo más sencillos posibles. Asimismo, está buscando financiación a través de KickStarter. Con tan sólo 50.000 euros podría fabricar las primeras unidades y obtener el certificado de la CE.