Abre Puebloastur, una aldea asturiana convertida en hotel de lujo

Abre Puebloastur, una aldea asturiana convertida en hotel de lujo

El apacible pueblo de Cofiño es ahora un resort 'cinco estrellas' con 30 habitaciones, spa y gastronomía a la última

Sonsoles Vázquez

Madrid

29/02/2016 - 19:33h

Una de las 30 habitaciones del nuevo 'resort'.

Hoy abre sus puertas Puebloastur, un resort de lujo que recupera la vida típica de aldea y ofrece al visitante una experiencia única: en una localización idílica, instalaciones de primera clase y gastronomía de altura. El Grupo Nature ha hecho posible su sueño en pleno Valle del Sueve, frente a los Picos de Europa.

Campestre y vanguardista

Primera sorpresa. En el centro de la plaza de Puebloastur da bienvenida a los huéspedes un 'bien de interés cultural', una reproducción a tamaño gigante del Newton surrealista de Salvador Dalí, configurada a base de estructuras huecas y perfiles deformados.

Luego se descubre que el hotel gira en torno a una casona centenaria, cuya estructura se conserva, en la que se alojan 30 lujosas habitaciones, varias de ellas con jacuzzi, terraza y jardín privados; salones y terrazas chill out; un centro de salud y bienestar (con piscinas exterior e interior, y un sinfín de terapias); y dos restaurantes gourmets

Para acondicionar el complejo, sus responsables han realizado múltiples mejoras respetando la estética del paisaje y el espíritu rural de la zona, como la restauración del hórreo, la panera, el molino, el lavadero, la iglesia y la capilla. Asimismo, los espacios propios del pueblo -huertos, cuadras o cobertizos- se han recuperado para el disfrute de los huéspedes.

Gastronomía y ocio

La gastronomía, a la que se le da un protagonismo especial, viene de la mano del chef Ramón Celorio. El restaurante 'Puebloastur' sirve elaboraciones tradicionales con un toque moderno, mientras que 'El Halcón Gourmet' ofrece dos menús degustación: uno de producto (ostras, caviar iraní, angulas, carabineros...) y otro gastronómico (emberzao, crema de nécoras con jengibre, merluza con almejas en salsa verde, cabrito de la zona...).

Su entorno natural es otro de los alicientes. En el mismo pueblo se puede admirar la huerta –cuyos productos van casi directos a la mesa-, y los corrales y cuadras que albergan cerdos, gallinas y caballos arturcones. Más allá se encuentran varias pistas forestales perfectas para correr y recorrer en bicicleta, sendas de montaña y hasta un río con zona de baño.

El hotel también organiza una serie de actividades especiales, como paseos en globo y en 4x4, el descenso del Sella con un campeón de esta prueba internacional y tirolinas de vértigo sobre el desfiladero de los Beyos.