Airbnb y Barcelona vuelven a chocar por los pisos ilegales

Montse Perez y su hija Thais Franco en su piso de Barcelona, que han tenido que alquilarlo por Airbnb para poder recuperarlo. EFE/AG

Airbnb y Barcelona vuelven a chocar por los pisos ilegales

Aunque Airbnb retiró miles de viviendas de su plataforma, el ayuntamiento le exige que cumpla con la normativa de alquiler de pisos turísticos

Las acciones de Airbnb para ser “buenos socios” con el ayuntamiento de Barcelona no convencen al consistorio. La plataforma comunicó que ha retirado más de 2.500 anuncios que habían sido denunciados como ilegales por el gobierno municipal o que no cumplían con las normativas de alquiler.

También recordó que había implementado una iniciativa para prevenir que los usuarios pudieran compartir más de una vivienda entera en el distrito de Ciutat Vella, lo que ha llevado a una disminución de la oferta en un 25%. “Gracias a esta herramienta tecnológica específica para Barcelona, en mayo se eliminaron 1.300 viviendas con el objetivo de proteger la vivienda a largo plazo”, comunicó Airbnb.

Otros 200 anuncios fueron borrados de la web en junio, y otros 1.000 fueron eliminados en agosto, tras la insistencia del ayuntamiento local.

Pero para la administración de Ada Colau no es suficiente. La regidora de Ecología, Urbanismo y Movilidad, Janet Sanz, pidió que la empresa “pase de los gestos a las acciones concretas”, y más concretamente, exigió que en Airbnb haya una herramienta que impida publicar anuncios si una propiedad no consigna su número de licencia como apartamento turístico. “Queremos garantizar que en su web no hay pisos turísticos ilegales, no hay excusas para cumplir con algo que cumplen las demás plataformas”.

Agustí Colom, concejal de Empresa y Turismo, dijo que el ayuntamiento formó una mesa con las webs que ofrecen viviendas turísticas, pero que Airbnb se excluyó de participar en ella. Y no podrá integrarla hasta que aplique esta normativa en su catálogo, precisó.

Colom recordó que el ayuntamiento mantiene la moratoria hotelera y no otorga nuevas licencias a los apartamentos turísticos, por lo que sólo hay 9.000 propiedades autorizadas como tales en la ciudad. Dicho de otra forma: si en Airbnb hay viviendas sin licencia, la única alternativa es borrarlas.

Airbnb espera la ley catalana

Por parte de la plataforma, dijo que antes que poner un mecanismo informático que impida anunciar un piso sin licencia, primero esperan a que la Generalitat apruebe el decreto que regula la práctica de compartir viviendas.

El director de Marketing Services, Arnau Muñoz y el responsable de Políticas Públicas de Airbnb, Sergio Vinay, dijeron que la empresa requiere este decreto para que después el Ayuntamiento lo ejecute, antes de poner en marcha este sistema.

En Cataluña hay 20.000 anfitriones inscriptos en Airbnb, de los que 15.000 son de Barcelona. Entre el 50% y el 60% de ellos ofrecen una o más viviendas en su hogar, y el 70% del total sólo tienen un anuncio en la plataforma.

Polémica por las habitaciones

Este es el punto de la discordia: el decreto de la Generalitat, ahora demorado tras la sanción del artículo 155, regula el alquiler de las habitaciones, pero las protestas del ayuntamiento son por las viviendas completas que se ofrecen.

Por ahora el alquiler de habitaciones está en una situación alegal, describió Sanz, “ni es legal ni es ilegal”, y puntualizó “nosotros no multamos a nadie que alquile una habitación por qué no tenemos herramientas jurídicas para hacerlo”.