Alianza en Valencia contra el turismo 'low cost'

Alianza en Valencia contra el turismo 'low cost'

Las asociaciones Valtur y Unión Hotelera quieren acabar con la guerra de precios y los intrusismos que afectan al sector

Estefania Oliver

26/04/2012 - 20:28h

El hotel Hilton de Valencia
La necesidad, cada vez mayor, de no perder clientes ha llevado a los hoteles de lujo de Valencia a reducir los precios de forma drástica. Esta situación, junto a la sobreoferta que existe en la capital del Turia, está generando un modelo low cost que las asociaciones Valtur y Unión Hotelera rechazan.

En respuesta a esta estrategia, ambos colectivos han decidido aliarse para luchar conjuntamente contra la competencia desleal y el intrusismo que afecta al sector valenciano. “Vamos a trabajar juntos para fomentar un turismo de lujo en la Comunitat, que sea de calidad y con el mejor servicio”, explican desde Valtur.

El acuerdo definirá los mecanismos adecuados para impulsar uno de los ámbitos más potentes en un momento económico como el actual. Entre las primeras acciones que se llevarán a cabo “lo esencial es una regulación adaptada a los nuevos tiempos. Hay propietarios que alquilan los apartamentos a unos precios que acaban perjudicando al sector entre 30 y 40 euros por noche en una vivienda para seis personas”.

Este intrusismo, según Valtur, junto a las reducidas tarifas de los hoteles de cuatro y cinco estrellas merman la calidad del turismo de la Comunitat y ahogan a los hoteles más pequeños. “Existen hoteles de lujo en Valencia que por 50 euros te ofrece una habitación para dos personas con desayuno incluido cuando el precio medio está en el doble”.

A por los rusos y los noruegos

La promoción de la Comunitat en el extranjero es otra de las prioridades para los hoteleros valencianos. “Ahora ya no vale con poner grandes carteles. Hay que hacer acciones más directas de tú a tú”, insisten desde Valtur.

La elección de Valencia como destino “está cayendo de forma considerable” arrastrada por el descenso de los turistas ingleses, de modo que ahora “hay que enfocarse en otros mercados como el ruso y el noruego a los que no les importa pagar más. La política de precios influye en el tipo de cliente al que nos dirigimos”.