No solo placer: Airbnb ofrece casas ante desastres naturales

Airbnb evoluciona el programa Open Homes, lanzado en 2012 para ayudar en caso de desastres naturales.

No solo placer: Airbnb ofrece casas ante desastres naturales

Airbnb lanza una programa para que los propietarios puedan ofrecer alojamiento gratuito en casos de desastres naturales

Airbnb quiere cambiar la imagen negativa que tiene ante operadores turísticos y ayuntamientos alrededor del mundo. Estados Unidos no es la excepción, y la plataforma de alquileres lanzó una iniciativa solidaria para ayudar en casos de desastres naturales.

La idea original fue el lanzamiento de Open Homes en 2012, donde la tecnológica presentaba a los propietarios que estaban dispuestos a brindar su hogar a personas que hayan perdido su casa en un huracán, terremoto o inundación, así como a refugiados.

Desde el lanzamiento de esta iniciativa, alrededor de 17.000 anfitriones ofrecieron sus propiedades de manera gratuita, indica Airbnb.

Anticipación a los desastres

La tecnológica analizó los alcances de esta herramienta y presentó un programa para “ayudar antes de que lleguen los desastres”.

En la conferencia anual de alcaldes de EEUU, realizada en Boston, el directivo Kellie Bentz (responsable de organización en caso de emergencias) dijo que Airbnb abrirá un listado donde los interesados podrán incluir sus propiedades antes de que se las necesiten.

Así, en caso de que se acerque una inundación o un huracán, el gobierno local sabrá con anticipación cuántos alojamientos tiene disponibles para reubicar a la población damnificada.

Los propietarios pueden avisar a Airbnb que ofrecen su alojamiento gratis en caso de emergencias naturales

De esta manera, se evita el cuello de botella de cientos de personas que ofrecen sus casas en medio del desastre natural, y que sobrepasa tanto a la tecnológica como a las autoridades que organizan las tareas de rescate y ayuda.

Hogar y protocolos de ayuda

Los hogares que figurarán en este listado abrirán sus puertas de manera gratuita. El primer paso será un plan piloto que se desarrollará en San José (California), y los propietarios recibirán cursos de entrenamiento para socorrer a las víctimas de desastres.

Además Airbnb patrocinará campañas de comunicación dirigidas a la comunidad, y organizará un protocolo de actuación con las autoridades locales para organizar la distribución de hogares cuando sea necesario.