Colau permitirá 400 pisos turísticos en las afueras de Barcelona

Un grupo de turistas en el barrio de la Barceloneta (Barcelona). | EFE

Colau permitirá 400 pisos turísticos en las afueras de Barcelona

El consistorio permitirá las reformas hoteleras siempre que no impliquen el derribo de la mayor parte del inmueble y no sumen nuevas plazas

El Ayuntamiento de Barcelona muestra sus cartas. Tras endurecer las restricciones a las nuevas aperturas hoteleras en el plan urbanístico que todavía cocina entre bambalinas, ahora reconoce que abrirá el grifo a la concesión de licencias para pisos turísticos, cerrado desde el 2015.

En una comparecencia ante los medios, Janet Sanz, teniente de alcaldía de Ecología, Urbanismo y Movilidad, ha confirmado la noticia avanzada por Cerodosbé hace un mes. El consistorio permitirá 400 nuevas viviendas turísticas siempre que se ubiquen en las afueras de la ciudad y no sustituyan suelo residencial en el Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos (PEUAT). 

Sin embargo, no se trata de un cheque en blanco al colectivo. El gabinete liderado por Ada Colau advierte que para tramitar los permisos es necesario que la Generalitat devuelva las competencias de otorgar nuevas licencias a la capital catalana.

Según explicaron fuentes municipales a La Vanguardia, antes de la suspensión, en Barcelona existían 9.706 viviendas con este tipo de licencias. Con el alzamiento del telón, la ciudad rebasaría la barrera de los 10.000 pisos turísticos legales.

No obstante, los nuevos 400 nuevos permisos no son suficientes para la patronal APARTUR. El presidente de la asociación, Enrique Alcántara, ha lamentado que se trata de una “irresponsabilidad no permitir el crecimiento legal de apartamentos turísticos en una ciudad con más de 6.000 pisos ilegales.

Mientras, los hoteleros tradicionales lamentan la expansión de la política de decrecimiento a los barrios de Poblenou, Hostafrancs y Sant Antoni. Una medida que frenará las nuevas aperturas, pero que tiene su contraprestación con las renovadas facilidades a la hora de reformar los alojamientos. Como ya avanzó Cerodosbé, el consistorio permitirá las reformas siempre y cuando no impliquen el derribo de la mayor parte del edificio y no aumenten el número de plazas.