Palma corta las alas a los pisos turísticos

Pintada contra los pisos turísticos en Palma. EFE

Palma corta las alas a los pisos turísticos

Palma prohíbe alquilar pisos a turistas que se encuentren en edificios plurifamiliares

El Ayuntamiento de Palma refuerza el cerrojo contra las viviendas turísticas: los propietarios no podrán alquilarlas a los visitantes si se encuentran en edificios plurifamiliares. En todo caso, sí se permite el arrendamiento vacacional si se trata de casas unifamiliares.

La propuesta fue elevada por el Gobierno municipal al consistorio, y el objetivo de la medida, dijo el teniente de alcalde de Urbanismo, José Hila, es “preservar el derecho del acceso a la vivienda para los residentes y los trabajadores” frente a la presión de la demanda para uso turístico.

Excepciones a la prohibición

Dentro de las excepciones se encuentran las casas en suelo rústico, las que se encuentran en el entorno del aeropuerto, y los inmuebles que no tienen usos residenciales ni turísticos, como los polígonos industriales.

La prohibición de alquilar pisos en edificios plurifamiliares es inédita en España

Esta decisión es la primera que se implementa en España. El Consell de Mallorca había limitado el alquiler turístico a 60 días al año en sitios con mucha presión turística.

Ataque contra pisos turísticos

El gobierno de Baleares había abierto procesos sancionadores contra plataformas como Airbnb, Homeaway y Tripadvisor por promocionar viviendas que no tenían autorización, medida que también tomaron los ayuntamientos de Madrid, Barcelona y Valencia.

En el caso de la capital del Estado y de la catalana, hay moratorias que impiden la concesión de nuevas licencias para alquilar las propiedades por estancias breves.

Palma busca marcar tendencia

Para el alcalde Antoni Noguera esta prohibición es “capital” para el futuro de Palma, y consideró que “marcará tendencia a la hora de entender la ciudad habitable”.

Según el ayuntamiento isleño, en la capital balear se comercializan unas 11.000 plazas a través de plataformas de alquiler a turistas, cuando solo están inscritas en el registro obligatorio de la Conselleria de turismo 645 plazas. O sea, que un 95 % de la oferta es irregular.