TSJC: los vecinos no pueden vetar los pisos turísticos vigentes

Carteles contra los pisos turísticos en la Barceloneta. EFE

TSJC: los vecinos no pueden vetar los pisos turísticos vigentes

El TSJC advierte que las comunidades de vecinos no pueden prohibir pisos turísticos que ya contaban con licencia para operar

Equipo Cerodosbé

BARCELONA

27/09/2018 - 12:31h

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña echó un jarro de agua fría sobre las comunidades de vecinos que pensaban que podían expulsar, de manera rápida, a los pisos turísticos de su bloque.

El TSJC dictaminó que la comunidad de vecinos puede cambiar los estatutos para prohibir los apartamentos vacacionales, pero que esta decisión no puede tener efecto en el propietario que adquirió su piso sin ninguna restricción de uso, y más si ya tiene la licencia aprobada.

La prohibición no puede ser retroactiva

La sala Civil y Penal aceptó parcialmente la demanda interpuesta por la propietaria de un piso contra la comunidad, en la que declara que el acuerdo comunitario prohibiendo el destino turístico de los pisos "es válido para el futuro” pero no se puede aplicar de manera retroactiva a la persona que compró su piso antes y votó en contra de la modificación de los estatutos.

El TSJC dictaminó que no se puede prohibir un piso turístico que cuenta con los permisos legales

El dictamen sí abre la puerta para que los propietarios tengan un poder de veto sobre los pisos turísticos futuros, siempre y cuando que consigan una mayoría de los 4/5 de los propietarios del bloque.

Negociación de las regulaciones de pisos turísticos

El Gobierno y las Comunidades Autónomas, junto con representantes del sector turístico, están negociando las regulaciones sobre las Viviendas de Uso Turístico (VUT).

La secretaría de Turismo, a cargo de Isabel Oliver, es partidaria de modificar los estatutos de las comunidades de vecinos, para que puedan decidir si aceptan –o rechazan- a un piso turístico con los 3/5 de los votos; o sea por mayoría simple.

También se propone crear un registro único de viviendas turísticas para evitar la oferta de pisos ilegales, una propuesta avalada por los grandes operadores del sector como Airbnb.

Airbnb se ofrece como recaudador

La plataforma de reservas condiciona su apoyo a los cambios impulsados por el Gobierno si le dejan mantener su característica de home-sharing, que implica la posibilidad de alquilar habitaciones en pisos que son viviendas permanentes.

Otra de sus propuestas es el ofrecimiento para recaudar la tasa turística en nombre de sus anfitriones y su posterior liquidación con las administraciones, con el fin de simplificar los trámites burocráticos y, a la vez, facilitar a los gobiernos la obtención de ingresos adicionales.