Baixa House, con la elegante calidez de Lisboa

Baixa House, con la elegante calidez de Lisboa

El hotel, ubicado en un tradicional barrio de Lisboa, fue reformado para que los huéspedes se sientan como en una casa portuguesa

Muud Mag

Barcelona

25/12/2015 - 20:00h

Habitación del Baixa House, en Lisboa / Muud Mag

En cada uno de los apartamentos del Baixa House, sobre la mesa del salón, hay un cuaderno azul. Son típicos de Portugal, y en ellos los visitantes pueden escribir sus impresiones sobre el alojamiento, sobre la ciudad, sobre su viaje a Lisboa.

Cuando se abre por la primera página, no se puede resistir la tentación de leer lo que escribieron los anteriores huéspedes. ¿En qué idioma estará? ¿Qué impresión se llevaron del hotel? ¿Recomendarán algún rincón especial para ir a visitar? ¿Algún restaurante donde ir a probar un delicioso bacalao con nata?

Trece cuadernos para trece habitaciones 

Son trece cuadernos azules para los trece apartamentos que componen el Baixa House, un edificio pombalino del siglo XVIII ubicado en el céntrico barrio lisboeta de Baixa, y en el que se ha realizado un cuidado proceso de rehabilitación integral.


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El alma del proyecto es Jesús Moraime, quien se presenta como jardinero paisajista, y que compró el edificio para convertirlo en este elegante lugar.

El proceso de rehabilitación duró cuatro años, y por allí pasaron profesionales como el arquitecto José Adrião, la responsable de proyectos de hostelería singular María Ulecia, y el estudio de interiorismo UGO, de Juan de Mayoralgo y Javier Carrasco.

Decoración clásica y moderna

Los pequeños balcones pertenecen a la estructura original del edificio. Con sus barandas decoradas, sus mesas y sillas de hierro y sus flores, se integran con elegancia en el clásico paisaje de Lisboa.

En la decoración de los apartamentos se han utilizado elementos de diversa procedencia: muebles tradicionales portugueses fabricados por artesanos, piezas de mobiliario urbano procedentes de diversos jardines y también muebles de la segunda mitad del siglo XX.

Del edificio original se conservaron techos, suelos, algunas de las carpinterías de madera y unos juegos de azulejos. Pero se ha cuidado de mantener el espíritu: lo que es viejo, tenía que seguir pareciéndolo, y debía convivir con lo contemporáneo. La idea es que los materiales sigan explicando su historia la visitante.

Sentirse como en casa

Una de las premisas del proyecto de interiorismo era evitar la estandarización, tan habitual en muchos hoteles. Y eso se logra con el respeto a los elementos originales, la voluntad de dotar de una personalidad propia a cada apartamento y una atención dedicada a los huéspedes.

Baixa House cuenta con cinco plantas, con dos o tres apartamentos en cada una de ellas. Todos son espacios amplios, con espacio suficiente para que el huésped se instale cómodamente durante su estancia, sean breves o prolongadas.

Acogedor es la palabra clave, es la esencia que buscaba ofrecer Moraime y su equipo cuando diseñaron el Baixa House. Según María Ulecia, la idea consistía en "ofrecer una experiencia de alojamiento en un lugar diferente, en una casa real, donde los huéspedes sientan que están en casa de alguien conocido, no en un hotel frío e impersonal".

Atención a los detalles

Pero esto no solo se consigue con un cuidado concepto de  interiorismo, sino también con un trato exquisito. La atención al cliente es uno de los fuertes del Baixa House. Con detalles como, por ejemplo, que los huéspedes encuentren cada mañana colgada en la puerta de su apartamento una bolsa de lino con el pan recién horneado. O que les ofrezcan para desayunar lo que cualquier portugués del barrio tendría en su casa: productos frescos, bizcochos y confituras caseras, yogur con fruta natural y quesos y embutidos de la zona.

Baixa es el único barrio de la capital portuguesa en el que no hay jardines. Pues para paliar esta ausencia, Jesús Moraime bautizó los doce apartamentos con los nombres de diversos jardines de Lisboa –como Gulbenkian, Jerónimos o Ultramar- y los decoró con un estilo inspirado en cada parque verde.