Carmena aprueba la ley que tumbará el 95% de los pisos turísticos

Los operadores de viviendas turísticas amenazan con demandas. Foto EFE.

Carmena aprueba la ley que tumbará el 95% de los pisos turísticos

El Ayuntamiento de Madrid aprueba el plan sobre viviendas turísticas que eleva las restricciones a las viviendas y los propietarios amenazan con demandas

Mar Nuevo

Madrid

27/03/2019 - 17:45h

Calificado de “prohibición de facto” por las principales asociaciones del sector, sale adelante el Plan Especial de Hospedaje que restringe las viviendas de uso turístico (VUT) en Madrid, aprobado en el pleno municipal y que impone nuestras obligaciones a los operadores, entre ellas licencia de actividad y un acceso independiente.

La normativa, que entrará en vigor cuando se publique en el Boletín Oficial del Ayuntamiento de Madrid, afectará al 95% de las más de 10.000 viviendas de uso turístico registradas oficialmente en la capital, según denuncian los operadores.

Entre las novedades del plan se cuenta la exigencia de licencia como actividad terciaria de hospedaje a los alojamientos que se alquilen durante más de 90 días 

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Pisos turísticos en Madrid

El plan frenará, según el Ayuntamiento, “la conversión de las viviendas en alojamientos turísticos, al tiempo que promueve que la actividad de hospedaje se extienda a otras zonas de la ciudad redistribuyendo la actividad económica, a la vez que descargando la concentración del centro histórico”.

Entre las novedades del plan se cuenta la exigencia de licencia como actividad terciaria de hospedaje a los alojamientos que se alquilen durante más de 90 días y establece las condiciones urbanísticas necesarias para obtener este permiso y el cambio de uso de residencial a terciario.

La ley afectará al 95 % de las más de 10.000 viviendas de uso turístico registradas oficialmente en la capital

Así, y según denuncian los operadores, la ley afectará al 95% de las más de 10.000 viviendas de uso turístico registradas oficialmente en la capital, que en la práctica tienen muy difícil obtener un permiso como actividad de hospedaje.

Otro de los aspectos controvertidos es la imposición de una entrada independiente para los nuevos alojamientos turísticos que compartan edificio con otras viviendas de uso residencial.

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Cerrojazo a los pisos turísticos

Para aplicar la normativa, que según el Ayuntamiento “persigue compatibilizar los intereses colectivos, como la protección del medio ambiente o el derecho al descanso del vecindario, con el interés de los propietarios por obtener un rendimiento económico” se divide la ciudad en tres anillos concéntricos dentro de la M-30.

Las restricciones del PEH no afectan a toda la ciudad, sino sobre todo a los barrios de la almendra central

El primer anillo coincide con los límites del distrito de Centro; el anillo 2 comprende el distrito de Chamberí completo y parte de los distritos de Chamartín, Salamanca, Retiro, Arganzuela y Moncloa-Aravaca. El tercer anillo se extiende a barrios de los anteriores distritos, a los que se suman otros barrios de Tetuán, Usera, Carabanchel y Latina. Cada uno de ellos tendrá diferentes limitaciones “en función de la saturación de alojamientos turísticos de cada barrio”.

Así, las restricciones del PEH no afectan a toda la ciudad, sino sobre todo a los barrios de la almendra central.

La aprobación de este plan, que contó con los votos a favor de los grupos municipales socialista y de Ahora Madrid y el rechazo de PP y Ciudadanos, se encuentra con la oposición férrea de plataformas como Airbnb y de propietarios de inmuebles, que se manifestaron en el pleno pidiendo regulación y rechazando la prohibición.

El plan fue aplaudido por asociaciones y colectivos de vecinos que apoyan las restricciones en contra de los efectos que genera esta actividad: turistificación, subida de precios del alquiler, problemas de inseguridad y ruidos.

En el otro extremo se sitúan las asociaciones y colectivos de vecinos que apoyan las restricciones en contra de los efectos que genera esta actividad: turistificación, subida de precios del alquiler, problemas de inseguridad y ruidos.

Los operadores anuncian demandas

Tras conocerse su aprobación, los propietarios de viviendas anunciaron que habrá demandas tanto individuales como colectivas contra la medida.

Tras conocerse la aprobación del plan, los propietarios de viviendas anunciaron que habrá demandas tanto individuales como colectivas contra la medida

La Federación Española de Asociaciones de Viviendas y Apartamentos Turísticos, FEVITUR, lamentó la “prohibición de facto bajo un formato de regulación” y aseguró que las medidas incentivarán la ilegalidad y la economía sumergida.

La patronal, junto a ASOTUR y Madrid Aloja, las asociaciones de viviendas de uso turístico de Madrid señalaron que el plan “invade competencias, incumple la Directiva de Servicios Europea y discrimina a una única tipología de alojamientos turísticos”, a la vez que lo tacharon de “electoralista”.

Para FEVITUR, esta normativa “penaliza a los pequeños propietarios y a todo el sector del comercio, la restauración y el transporte de la capital”.

Según Airbnb, la medida pone en riesgo casi 800 millones de euros de impacto económico, así como miles de puestos de trabajo

En este sentido, Airbnb, la mayor plataforma de alquiler vacacional, rechazó en una carta abierta la regulación madrileña que, a su juicio, “eliminará la posibilidad de que miles de familias en Madrid puedan beneficiarse del turismo, poniendo en riesgo casi 800 millones de euros de impacto económico, así como miles de puestos de trabajo”.

En la carta, la compañía negó que los pisos turísticos tengan “impacto material en la vivienda” porque "el porcentaje es demasiado pequeño". Según sus datos, la cifra de viviendas enteras que se alquilaron por más de 90 noches en 2018 representó solo el 0,4% del total de viviendas en la ciudad, mientras que hay 153.100 casas vacías, que suponen el 10% del total.

Por su parte, el delegado de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento, José Manuel Calvo, explicó que “es necesario actuar” porque “en el barrio de Sol hay durante todo el año dos turistas por cada residente”.

“Esto se llama turistificación, gentrificación, pérdida de identidad y lo que queremos en Madrid, y como patriotas madrileños deberían apoyarnos, es preservar la identidad de los barrios, también del centro", añadió.