Casa Kimberly: el hogar mexicano de los Burton abre como hotel

Casa Kimberly: el hogar mexicano de los Burton abre como hotel

En Puerto Vallarta ya es posible alojarse en la mansión que Richard Burton le regaló a Elizabeth Taylor en 1964

Sonsoles Vázquez

Madrid

28/01/2016 - 21:23h

Casa Kimberly

En Puerto Vallarta, desde el pasado diciembre, ya es posible alojarse en la mansión que Richard Burton le regaló a Elizabeth Taylor en 1964. Se define como hotel boutique, pero es más un refugio romántico salpicado por el glamour del viejo Hollywood.

Hasta que llamó la atención de la industria del cine en 1964, Puerto Vallarta era un pequeño pueblo de tan sólo 10.000 habitantes. En esa fecha, el director John Houston lo escogió para localizar su nueva película, La noche de la iguana, y el protagonista, Richard Burton, se enamoró inmediatamente del lugar.

En las laderas de Puerto Vallarta

Cuando Elizabeth Taylor cumplió 34 años, el actor le regaló esta original mansión, que consta de dos casas conectadas por una réplica del Puente de los Suspiros. Ambos frecuentaron mucho Casa Kimberly, a resguardo de los paparazzis tras sus altos muros, y tanto en sus épocas de matrimonio como de divorcio. La actriz dejó de utilizarla tras la repentina muerte de Burton en 1984, y la vendió a principios de los años 90 exactamente tal como estaba, incluso con su vestuario personal.

Los nuevos propietarios crearon entonces un museo y un pequeño bed & breakfast en homenaje a la famosa pareja, que con el tiempo fue languideciendo hasta que cerró. El año pasado, la propietaria del cercano hotel Hacienda San Ángel, Janice Chatterton, decidió adquirirla y renovarla por completo para reabrirla como hotel boutique.

Suites despampanantes

Ahora, en su interior, todo es glamour y diseño atemporal: escaleras de baldosas azules y blancas, columnas de piedra, puertas con arcos, terrazas envolventes, patios al fresco con fuentes burbujeantes y antigüedades del siglo XIX.

Las nuevas zonas comunes incluyen la piscina de azulejos en la que nadaba la pareja, un spa, un restaurante al aire libre con vistas espectaculares sobre los tejados de terracota de la ciudad –donde se puede degustar el cóctel favorito de la pareja, el Chocolatini-, y nueve habitaciones de estilo colonial (a partir de 435 dólares)...

Las más despampanantes, y muy al gusto de las estrellas de Hollywood, son la Elizabeth Taylor Suite, con una araña de cristal de Swarovski y una bañera de mármol rosa en forma de corazón, y la Suite Cleopatra. Con el nombre de la película en la que se enamoraron los actores, dispone de patio privado con bañera de hidromasaje y amplias vistas sobre la bahía de Banderas.