Casas rurales gallegas cierran la puerta a los menores de 25 años

Casas rurales gallegas cierran la puerta a los menores de 25 años

Tomán esta medida después de que un grupo de jóvenes destrozara un establecimiento en Santiago

Redacción

13/04/2013 - 22:11h

Las casas de turismo rural gallegas han querido hacer un llamamiento a la “tranquilidad” después de que un grupo de jóvenes, más de medio centenar, destrozara un establecimiento en A Baña --cerca de Santiago de Compostela-- durante la celebración de un cumpleaños. La fiesta, que había sido publicitada a través de las redes sociales, acabó ocasionando desperfectos en el alojamiento por valor de 30.000 euros.

Desde la Federación Galega de Turismo Rural (Fegatur) han insistido en apelar a la “educación” y al “civismo” para que no se vuelvan a repetir situaciones similares. “Fue una fiesta que se fue de las manos y debemos hacer un llamamiento a la tranquilidad”, insisten. Por el momento, algunas casas rurales ya han decidido que no alquilarán a menores de 25 años.

Se trata de los cerca de 20 establecimientos agrupados en la asociación Campo e Mar, en la zona de Compostela y Barbanza, En la agrupación se estudian además otras medidas, como solicitar avales y fianzas para este tipo de fiestas, aunque todavía no han decidido como implementarlos. “Es difícil de articular sobre todo en reservas que se realizan a través de Internet”, indica Cesáreo González, presidente de Fegatur.

Más casos


Aunque la gravedad de los daños causados en el establecimiento de A Baña ha disparado las alarmas, no es la primera vez que se producen desperfectos en una casa rural con motivo de una fiesta. En Fegatur hablan de al menos ocho casos más, de menor gravedad, con daños que superaron los 1.000 euros.

Según explica González, en este tipo de situaciones el propietario del alojamiento suele llegar a un acuerdo con los padres para que asuman el coste de los desperfectos. Cuando estos acuerdos no se consuman, se recurre a la vía judicial. Además, los establecimientos tienen que asumir un cierre temporal para poder rehabilitar los espacios dañados.