Custo enfurece a los ecologistas con su nuevo hotel de Cadaqués

Vista de las máquinas trabajando en el futuro hotel Custo, cerca de Cadaqués. Foto: SOS Costa Brava.

Custo enfurece a los ecologistas con su nuevo hotel de Cadaqués

Varias agrupaciones ecologistas de la Costa Brava protestan ante las tiendas de Custo por la construcción de un hotel de lujo en Cadaqués

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

25/03/2019 - 10:45h

La construcción de un resort de lujo en Cadaqués, en el extremo noreste de Cataluña, enfurece a diversas agrupaciones ecologistas que protestaron en una de las tiendas de la marca Custo, en Barcelona. El diseñador catalán es uno de los promotores del complejo, y asegura que no tiene decisión en la iniciativa.

El proyecto consiste en urbanizar un terreno de 114 hectáreas en el paraje de Sa Guarda, cerca del Parque Nacional del Cabo de Creus. Al menos 4.000 metros cuadrados se destinarán al Hotel Custo, de alta categoría, y un complejo de 104 viviendas.

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Acto de protesta

Las organizaciones SOS Costa Brava, Amics de la Natura de Cadaqués y IAEDEN-Salvem l’Empordà realizaron un acto de protesta frente al local de Custo en la Plaza del Pi, en el centro de Barcelona.

El diseñador Custo Dalmau acusó a las plataformas de recurrir a “una extrema violencia” y anunció que tomará medidas legales porque las protestas perjudican su actividad económica, así como su “imagen personal, empresarial y la salud”.

Custo se defiende

El empresario acusó de “falsas y lejos de la realidad” las acusaciones de que está detrás del proyecto Sa Guarda y del hotel que se pretende construir en Cadaqués.

Los ecologistas aseguran que las obras del Hotel Custo en Cadaqués destruyó 250 olivares, paredes de piedra seca y antiguas barracas

“Poseo diversas inversiones en las que no tengo ningún papel de gestión ni dirección y en las que no participo ni con mi nombre ni con mi marca”, afirmó.

Impacto ambiental

Los ecologistas denuncian que el proyecto urbanístico “tendrá un elevado impacto ambiental y territorial que contraviene el desarrollo sostenible”.

 

 

Las plataformas acusaron a los promotores de destruir 250 olivares de una variedad autóctona, paredes de piedra seca y antiguas barracas de agricultores.

Debate sobre la autorización del proyecto

En febrero SOS Costa Brava había solicitado al Ayuntamiento y al área de Urbanismo, que depende de la Consejería de Territorio y Paisaje de la Generalitat, que detengan las obras.

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El consistorio recordó que el proyecto fue aprobado en 2013, pero la plataforma ecologista afirma que la iniciativa tiene irregularidades, como la violación de la normativa que impide construir en terrenos con pendientes superiores al 20%.

Eduard de Ribot, abogado de la organización ecologista, dijo que no tenía sentido que el proyecto estuviera incluido en la moratoria aprobada por el gobierno catalán pero que se permita la urbanización de los terrenos.

Además afirmó de que hay un informe de la Agencia Catalana del Agua que advierte de que el proyecto no cuenta con la capacidad suficiente para tratar adecuadamente todas las aguas residuales del área de Sa Guarda.