El alquiler de habitaciones a precio de amigo pone en jaque a los hoteles

El alquiler de habitaciones a precio de amigo pone en jaque a los hoteles

Airbnb permite reservar viviendas o espacios entre particulares con tarifas más baratas que la de los establecimientos

Apartamento de Extramadura que se alquila en Airbnb
La web Airbnb, que permite el alquiler de casas o habitaciones entre particulares a precio de “amigo”, acaba de aterrizar en España acompañado de la antipatía de los hoteleros, quienes tienen ante sí a una dura competencia que elimina la figura del intermediador. De hecho, el co-fundador de la compañía americana, Brian Chesky, se ha llenado la boca al afirmar que “viajar de hotel” ya no se lleva. Una muestra más de que el portal ha nacido para revolucionar la industria turística, como ya lo hicieron en su día las agencias on line, los cupones descuentos y las ventas flash.

Airbnb tiene tres años de vida y ya conecta a internautas que alquilan su vivienda como si fuesen mini-hoteles en 19.000 ciudades de 188 países del mundo. Está disponible en nueve idiomas, entre ellos, francés, inglés, alemán, español, portugués e italiano. También integra la reserva de barcos, iglús y castillos.

Según explica la compañía en su página web, su objetivo es poner en contacto a los huéspedes y a los anfitriones –dueños de los inmuebles– para que el alquiler sea “más barato” que en un hotel y la experiencia más “confortable” y “personal”. A cambio, Airbnb cobra al anfitrión un 10% por cada reserva.

Anuncios gratuitos

El éxito de Airbnb reside que los anuncios son gratis, lo que incita a que los viajeros publiquen y alquilen a través del portal. Antes de hacer una reserva, el cliente puede leer las evaluaciones que han dejado los anteriores huéspedes sobre sus experiencias.

Si después de esto el usuario tiene dudas, puede enviarle un mensaje directo a los anfitriones a través de la web, y cuando esté seguro puede reservar simplemente enviando la solicitud.

Airbnb retiene el pago hasta 24 horas después del check-in. Al final de la estancia, tanto el huésped como el anfitrión pueden dejar sus valoraciones para compartirlas en la comunidad.

Todos salen ganando

Los propietarios consiguen ingresos de forma “más sencilla”, ya que no es necesario que alquilen sus casas o habitaciones durante largos períodos de tiempo.

Por su parte, los huéspedes pueden alquilar espacios a precios más bajos y hacerle frente al cartel de ‘completo’ que muchas veces tienen los hoteles en determinadas fechas.

Este sistema de “viajes sociales” es cada vez más utilizado entre los turistas en Estados Unidos y, poco a poco se va extendiendo su uso en el resto del mundo.

Actualmente, la compañía está preparando su lanzamiento en nuestro país. Según sus datos, cuenta con 58.443 apartamentos y 19.920 casas disponibles para su alquiler en España.