El convenio de hostelería fractura el sector en Valencia

El convenio de hostelería fractura el sector en Valencia

La Unión Hotelera impugnará las subidas salariales pactadas con UGT y CCOO y pide un acuerdo específico para el hospedaje

J. Carrasco

29/09/2012 - 20:29h

La Ciudad de las Artes y de las Ciencias
La negociación del convenio de hostelería de Valencia enfrenta a las patronales de hoteles y balnearios con las otras organizaciones empresariales del sector. La Unión Hotelera impugnará el acuerdo salarial suscrito por el resto de patronales con UGT-PV y CCOO-PV ya que su prioridad es tener un convenio específico para el hospedaje.

La mayoría de las organizaciones empresariales de la hostelería y UGT-PV y CCOO-PV tenían previsto reanudar esta semana la negociación del convenio colectivo de hostelería, después de haber pactado las nuevas tablas salariales hasta 2014, pero la reunión ha quedado pospuesta para octubre, en un día aún por concretar.

El acuerdo sobre las tablas salariales, primer paso para tener un nuevo convenio (2012-2014), ha requerido una negociación de año y medio, con continuos tiras y aflojas entre los empresarios y los sindicatos, hasta el punto de que estos últimos presentaron un conflicto colectivo en los Juzgados de lo Social para reclamar los retrasos de 2010 y 2011, correspondientes a los incrementos salariales pactados del anterior convenio que la patronal se negaba a abonar.

Cita en los juzgados

El pasado 19 julio, el mismo día en que patronal y sindicatos se debían ver las caras en los juzgados, UGT-PV y CCOO-PV alcanzaron un pacto salarial con la mayoría de las organizaciones empresariales (entre ellas la Federación de la Hostelería, la Asociación de Hoteles de Gandía y La Safor y la Asociación Empresarial de Restauración Colectiva), al que no se sumaron la Unión Hotelera y la Asociación Empresarial de Estaciones Termales y Balnearios.

El pacto implicaba que de 2010 y 2011 se cobrasen los retrasos correspondientes a incrementos salariales con arreglo al IPC real; un 1,25% que quedaba pendiente para llegar al 3% en el primero de esos años, y un 2,4% en el segundo. Además, el acuerdo, que toma como referencia el pacto nacional alcanzado por CEOE con UGT y CCOO, prevé unas subidas del 0,5%, 0,6% y 0,65% para 2012, 2013 y 2014.

Los retrasos se podrán pagar hasta el 31 de diciembre (se calcula una media de 1.100 euros por trabajador) mientras que la actualización de las tablas salariales debe hacerse en octubre, según se secogía el Boletín Oficial de la Provincia de Valencia el pasado 21 de septiembre.

Pacto previo

En esa publicación se mencionaba la negativa de la Unión Hotelera, mayoritaria en la provincia, a sumarse al acuerdo salarial al entender que entraba en contradicción con el pacto extrajudicial suscrito con los dos sindicatos antes del 19 de julio. El presidente de la Unión Hotelera de Valencia, Luis Martí, ha asegurado que su organización "no se siente vinculada" con el acuerdo salarial porque, ha añadido, "ya teníamos un pacto previo" con UGT-PV y CCOO-PV.

A juicio de Luis Martí, carece de sentido continuar con un convenio de hostelería en el que conviven subsectores muy diferentes entre sí, unos con precios regulados (como los balnearios que viven del Imserso y los comedores de los colegios concertados) y otros que se adaptan a la ley de la oferta y la demanda como los hoteles.

Por esa razón los hoteleros de Valencia quieren imitar a los de Madrid, que ya cuentan con un convenio específico para el hospedaje. La Unión Hotelera integra a 104 establecimientos que suman 4.000 empleados y 20.000 camas en la provincia.

Tablas salariales

El presidente de la Federación de Hostelería, Manuel Espinar, está de acuerdo en avanzar hacia convenios específicos para cada subsector. Sin embargo, Espinar considera que las nuevas tablas salariales "son también de aplicación" a los hoteles y los balnearios, aunque sus patronales no las hayan firmado.

El secretario de organización de la Federación de Comercio y Hostelería de UGT-PV, Gonzalo Aranda, ha avanzado que su sindicato centrará su estrategia en la defensa del empleo. A cambio, entrará a discutir aspectos como la flexibilidad horaria.