El "mal fario" persigue al hotel Ritz

El "mal fario" persigue al hotel Ritz

Puede ser que su reapertura, prevista para el 14 de marzo, tenga que retrasarse

Sonsoles Vázquez

Madrid

20/01/2016 - 12:23h

El hotel Ritz de París.

El pasado martes, un incendio arrasó las lujosas habitaciones del último piso del Ritz de París, en obras desde 2012. Este accidente viene a sumarse a la lista de tenebrosos acontecimientos que caracteriza al emblemático hotel.

Creado por el suizo César Ritz en 1898, el hotel forma parte del paisaje cinco estrellas de la plaza Vendôme, aunque quizá con más tragedias que sus vecinos. Puede decirse que su mala suerte comenzó en 1940, cuando los alemanes lo eligieron para instalar allí la Luftwaffe. Herman Göring ocupó su Suite Imperiale y Hitler recibió en sus salones a muchos invitados, aunque también se rumorea que en sus sótanos se escondieron aviadores aliados, miembros de la Resistencia y hasta judíos.

La tragedia de Lady Di

Aunque al final de la guerra el hotel volvió a funcionar como tal, sus accionistas, permanentemente en conflicto, no se pusieron de acuerdo para actualizarlo. El hotel Ritz cayó entonces en declive con una clientela cada vez más envejecida.

Ya en 1976, los propietarios decidieron aceptar la oferta de compra del multimillonario egipcio Mohamed Al-Fayed, que inyectó 230 millones de euros para renovar por completo el hotel y recuperar a la clientela más selecta del momento. Sin embargo, a finales de agosto de 1997, el "mal fario" se volvió a cebar con el Ritz: Lady Di, novia por aquel entonces de Dodi Al-Fayed, salió una noche por su puerta giratoria para nunca más volver.

Lady Di

Con categoría 'Palace'

Ahora, a causa de este incendio, es probable que su reapertura, prevista para el 14 de marzo, tenga que retrasarse. De su completa remodelación se sabe que es Bouygues Construction la empresa encargada, que en el proyecto trabajan 600 personas –sin contar los cientos de artesanos especializados- y que se está dando especial importancia a sus zonas históricas.

Asimismo, ha trascendido que va a contar con un restaurante de verano bajo una cristalera móvil, que se está aumentando el número de suites, que dispondrá de una sala de baile más grande y que se está implantando una tecnología puntera. Todo ello bajo la coordinación del arquitecto Didier Beautemps y el decorador Thierry W. Despont.

Al menos una cosa es segura. Ya está aceptando reservas y, en cuanto abra sus puertas con categoría Palace, miles de clientes adinerados volverán a pelearse por sus lujosas habitaciones, la más barata a partir de 900 euros. Aunque esté maldito o los fantasmas se deslicen a diario por sus pasillos.