El riesgo de aludes obliga a evacuar a 290 personas del Balneario de Panticosa

El riesgo de aludes obliga a evacuar a 290 personas del Balneario de Panticosa

El establecimiento aragonés ha optado por adelantar el cierre, previsto para el 7 de abril

Un total de 290 personas –60 trabajadores y 230 clientes— han sido evacuadas la mañana de este domingo del Balnerario de Panticosa, en el Pirineo oscense, ante el riesgo de aludes que sufre la carretera de acceso al mismo, la A-2620. El establecimiento ha optado por adelantar el cierre, que tenía previsto para el 7 de abril.

El director del balneario, José María Teixidó, explicó que durante la mañana del domingo se procedió a la evacuación de todos los clientes y empleados y que tan sólo “faltaba por salir” él.

“La carretera no depende de nosotros”

Teixidó indicó que la decisión de cerrar las instalaciones fue propiciada “por la inseguridad de la carretera”, que en los últimos días había sufrido la caída de varios aludes que obligaron a cortarla varias veces durante el fin de semana.

“Los servicios hoteleros estaban al 100% pero la carretera no dependen de nosotros”, manifestó el director del balneario, que pidió a la Administración competente que solucione el problema de inmediato. “Los últimos aludes han caído todos en el mismo punto, en un margen de 10 metros cuadrados, no debería ser tan difícil arreglarlo”, opinó.

Dispositivo de evacuación

Técnicos de la dirección general de Carreteras del Gobierno de Aragón trabajaron desde primera hora de la mañana para crear un carril que facilitase la salida de trabajadores y clientes.

En primer lugar, han accedido al balneario las personas que este sábado, tras la caída de un alud, no pudieron regresar a sus alojamientos, para después ir desalojando las instalaciones.

La salida se ha realizado escalonada ante el riesgo de caída de aludes, uno a uno, y en el operativo se ha contado con la presencia de perros especialistas en localizar a personas y con el apoyo de un helicóptero.

Imprevistos todo el fin de semana

En total, han intervenido unos 15 efectivos de la Guardia Civil y de la dirección general de Carreteras, dos palas quitanieves y camiones.

Esta vía sufrió el pasado jueves la caída de cuatro aludes, lo que hizo necesario interrumpir el tráfico por ella hasta este viernes, cuando se abrió entre las 17:30 y 19:00 horas. El sábado se reabrió, si bien el alud caído después, a primera hora de la tarde, obligó a cerrarla de nuevo.