En una masía del siglo XI: así es el nuevo Relais Châteaux de Lleida

El hotel combina arquitectura medieval y confort del siglo XXI. Foto: La Vella Farga.

En una masía del siglo XI: así es el nuevo Relais Châteaux de Lleida

Rodeada de 300 hectáreas de prados y bosques de pinos, La Vella Farga es un oasis de paz y relax con altas dosis de estilo y buen gusto

Mar Nuevo

Madrid

15/04/2020 - 17:57h

580 hoteles y restaurantes en el mundo, 365 en Europa, 28 en España y solo seis en Catalunya hacen del catálogo de Relais & Châteaux uno de los más exclusivos del mundo. Un club al que ahora se suma una masía del siglo XI exquisitamente restaurada de tan solo 13 habitaciones a los pies del Pirineo: La Vella Farga.

Ningún secreto para los poco más de 200 habitantes de la localidad de Lladurs, en la comarca del Solsonés (Lleida) y a poco más de una hora y media desde Barcelona, que tienen como vecino desde hace cinco años uno de los alojamientos con más encanto del país.

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Una masía de 1036

Su nombre, vieja forja, se relaciona con el oficio de los primeros moradores de la masía, allá por el siglo XI (la casa data de 1036). Hoy sobre esa misma edificación, sus establos y su bodega se levanta un coqueto hotel rodeado de prados y bosques, un oasis de paz pensado para el relax y el confort, donde volver a la esencia y disfrutar de los placeres más puros.

Hotel La Vella Farga, habitación

Las habitaciones combinan mobiliario restaurado y piezas de anticuario. Foto: La Vella Farga.

De hecho, esta era solo una de la que se conoce como la ‘comarca de las mil masías’, hasta que una cuidadosa restauración culminada en 2015 recuperó estructuras y elementos originales en piedra y madera y la combinó con muebles restaurados y piezas de anticuario creando un conjunto de diseño contemporáneo y sofisticado.

Mimo en los detalles

Los artífices son sus propietarios, Martín Angrill Vilana y Gemma Ribera, responsables de la decoración de todas las estancias y espacios comunes, que incluyen piezas como un armario de 1784, una bañera de mármol de 1900 o el retablo barroco que sirve de cabecero en una de las habitaciones.

En el exterior, gruesos muros y contrafuertes destacan entre los elementos arquitectónicos originales, que dialogan a la perfección con nuevos elementos como una espectacular piscina desbordante, climatizada y con vistas al inmenso verde que rodea la finca, un cuidado jardín o imponentes árboles centenarios.

La Vella Farga, Lladurs.

La Vella Farga, Lladurs. Foto: La Vella Farga.

Arquitectura medieval y confort del siglo XXI

Cada una de las habitaciones es un reducto de paz, con vistas a la naturaleza y chorros de luz natural, cada una con su terraza, porche o jardín privado.

Todas diferentes en mobiliario y decoración, sí comparten la armonía entre una arquitectura medieval y un diseño lujoso, algunas incluso con románticas chimeneas y porches privados que garantizan impresionantes vistas.

Sábanas de algodón egipcio y amenities de L’Occitane son otros de sus detalles.

Suite con chimenea. Foto La Vella Farga

Suite con chimenea. Foto: La Vella Farga.

Restaurante gastronómico

El hotel cuenta también con un restaurante gastronómico que dirige el chef Carles Esquerrer, que propone una cocina al estilo tradicional catalán con toques creativos y basada en productos de proximidad e ingredientes naturales, siempre desde el máximo respeto a las propiedades saludables de cada ingrediente.

Entre sus propuestas, un menú diario de mercado con un precio de 25€ y, los viernes por la noche y los fines de semana, una carta de autor o los dos itinerarios que el chef recomienda en base a los platos de la carta.

¿Un consejo para foodies? El itinerario gastronómico compuesto por un aperitivo y nueve platos y que, por 75€, resulta más que satisfactorio.

Hotel La Vella Farga 18 b

Muebles antiguos y piezas de anticuario decoran cada rincón. Foto: La Vella Farga.

Cualquiera de las opciones se sirve en un espacio muy singular que juega con una atrevida y a la vez armónica combinación de tonalidades que generan un cálido ambiente.

Un hotel, en conjunto, que entraña “los valores y compromiso de proteger el patrimonio local” según el presidente de Relais & Châteaux, Philippe Gombert.