Grandes anfitriones dominan un tercio de los alquileres de Airbnb

Para muchos, Airbnb ha acabado con el concepto de home sharing con el que nació.

Grandes anfitriones dominan un tercio de los alquileres de Airbnb

Los diez mayores caseros del país son empresas especializadas que controlan más de 4.000 anuncios en ciudades y zonas turísticas

La profesionalización de Airbnb ha acabado con la idea original de home sharing de la plataforma. O, al menos, en España, donde los propietarios que anuncian un único alojamiento representan apenas el 40% de la oferta. En el extremo opuesto, Villafinca, el mayor anfitrión del país, controla 874 alojamientos en el litoral mediterráneo.

Villafinca es, según los datos de Datahippo analizados por Eldiario.es, el perfil de la empresa Ca S’amitger, una central de reservas y agencias de viaje que opera con diferentes marcas. Funciona como intermediaria entre los propietarios y los viajeros y, a cambio de una comisión, anuncia las propiedades y gestiona cobros y reservas.

En total, los diez mayores caseros de Airbnb controlan más de 4.000 anuncios en las grandes ciudades y zonas turísticas

Profesionalización de Airbnb

Al igual que Villafinca, otras empresas y agencias anuncian grandes bolsas de apartamentos en Airbnb. AP Costas gestiona más de 700, Ceigrup opera alrededor de 500, Friendly Rentals 450, Belvilla 360 y Top Villas Mallorca más de 300.

En total, los diez mayores caseros de Airbnb controlan más de 4.000 anuncios en las grandes ciudades y zonas turísticas.

Según los datos de la plataforma Datahippo, nacida con el objetivo de aportar transparencia en las plataformas de viviendas de alquiler turístico como Homeaway y la propia Airbnb, la cifra de grandes caseros es limitada en España, apenas el 5% de los anfitriones tienen cinco o más anuncios en la plataforma. Sin embargo, controlan el 40% de la oferta.

En Baleares (con más de 20.000 anuncios) y Girona (15.000), los anfitriones que tienen cinco o más alojamientos gestionan más de la mitad de la oferta disponible

Concentración y especialización

Se estima que la profesionalización de Airbnb comenzó a darse al calor del crecimiento exponencial de la plataforma, cuando las empresas vislumbraron un nuevo medio para gestionar alojamientos.

La información de Datahippo reafirma esta correlación, puesto que señala como las más profesionalizadas las regiones con un mayor número de anuncios publicados. Así, en Baleares (más de 20.000 apartamentos de Airbnb) y Girona (15.000), los anfitriones que tienen cinco o más alojamientos gestionan más de la mitad de la oferta disponible. 

Airbnb no esconde que en la plataforma existen perfiles profesionales y se muestra dispuesta a trabajar con los gobiernos en una normativa que facilite que “la gente corriente, y no solo las grandes empresas, puedan beneficiarse del turismo"

Expertos y colectivos han denunciado los peligros de la creciente profesionalización de las plataformas de alquiler vacacional, especialmente por su efecto en el incremento de los precios y expulsión de vecinos del centro de las ciudades.

Así, mientras el modelo original de alojamiento colaborativo no tenía excesiva incidencia en los barrios, la explotación profesional de la vivienda como un activo sí resta viviendas del mercado residencial.

En declaraciones a Eldiario.es, fuentes de Airbnb señalaron que “no esconden” que en la plataforma existen perfiles profesionales y se mostraron dispuestos a trabajar con los gobiernos en una normativa que facilite que “la gente corriente, y no solo las grandes empresas, puedan beneficiarse del turismo”.

Además, pidieron "reglas claras y justas para el 'home sharing', que diferencien entre gente normal que comparte su hogar y operadores turísticos".

Por el momento, y mientras las ciudades comienzan a legislar con diferentes criterios, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) denuncia el “marco heterogéneo y altamente restrictivo” al que,a su juicio, se ha sometido a la actividad de alquiler de viviendas turísticas.

Así, el organismo presentó un recurso judicial contra las normativas de pisos turísticos de Madrid, Bilbao y San Sebastián por considerar que disminuyen la libre competencia y perjudican a los usuarios de este tipo de alojamientos.